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miércoles, 7 de febrero de 2018

Erasmuseando, con Adrián Cruz Casado

Erasmuseando es una sección en la que nos acercamos, a través de un cuestionario, a estudiantes que se encuentran de Erasmus en otros países para conocer sus puntos de vista sobre el Programa Erasmus, sobre el lugar que los ha acogido y sobre sus propias vivencias.
En esta ocasión, nuestro protagonista es Adrián Cruz Casado, estudiante del Grado en Ingeniería Informática en la Universidad de Córdoba, que desarrolla su Programa Erasmus en la Universidad de Vilna, en Lituania.
1. En tu opinión, ¿por qué es importante el Programa Erasmus?
Principalmente, si necesitas mejorar tus idiomas, es una gran forma de hacerlo. Recuerdo los primeros días al llegar que mi nivel de inglés no era muy bueno. Tratar con personas procedentes de otros países con un idioma en común, en mi caso el inglés, te brinda la oportunidad de mejorar mucho. Además, lo más importante que debes hacer es relacionarte con gente de otras nacionalidades y no cerrarte solo a los de la tuya propia; te enseña a apreciar otras culturas, otras formas de pensar, y puedes aprender mucho de ello.

2. ¿Qué aspectos crees que deben mejorarse en el Programa Erasmus?
Principalmente, facilitar más el papeleo entre universidades. Tuve que completar muchos trámites e ir a muchos lugares y, sobretodo, casi sin ayuda, ya que tanto en la universidad de procedencia como en la de destino te mandaban los documentos y te explicaban poco más. Tuve que pasar varios días averiguando todo tipo de papeles.

3. ¿Llega la cuantía de la beca para sufragar los gastos de tu estancia en ese país? ¿Cómo podría mejorarse?
No. Puede cubrir una gran parte, pero no toda; sobre todo los primeros meses en los que, por lo general y dependiendo de dónde vivas, tienes que comprar bastantes cosas. Quizás una buena opción de mejora sería que aquellas personas que vayan de Erasmus tengan una cuantía mayor pero no puedan acceder a la beca del Ministerio; y, ante todo, que la den lo más pronto posible. Si te la ingresan dos meses y medio después, como en mi caso, si no tienes ahorros, sería imposible estar fuera.

4. ¿Cuáles son las diferencias culturales y de costumbres entre España y el país en que estudias que más te han llamado la atención?
Ante todo, los habitantes de los países bálticos son muy fríos. La gente joven sí suele ser más sociable con los extranjeros, por no decir que la gran mayoría habla inglés perfectamente. Pero las personas más mayores sí suelen ser un poco más cerradas, y no les gustan tanto los extranjeros.
Una cosa muy curiosa de la que me he dado cuenta aquí es que comen todo tipo de comida con patata. Al hacer tanto frio, suelen alimentarse de cosas que les ayuden con este clima, y la mayoría de platos en restaurantes y otros sitios llevan patata, de todas las formas cocinadas.

5. ¿Cuáles son las principales dificultades que has encontrado al llegar al país de destino?
Adaptarme al clima, ante todo. Es muy diferente: días muy fríos, anochece muy pronto (actualmente, sobre las 17:00 es de noche).
Al principio, la convivencia con otras culturas no es fácil, quizás por los estereotipos que tienes antes de llegar, aunque después te das cuenta que es totalmente al contrario: adoro estar con personas de otros países.
Y lo más complicado, desenvolverse en la ciudad, como por ejemplo para sacar las tarjetas que necesitas en el país; bono bus y ese largo etcétera de cosas que necesitas para “sobrevivir”, ya que te puedes encontrar en una situación en la que la persona que esté trabajando en el lugar en el cual necesitas ayuda no hable inglés y no sepas qué hacer. Por suerte, la universidad de Vilna facilita voluntarios llamados “mentores” que suelen ser personas que hablan muy bien inglés y te ayudan en aquello que necesites.
Como anécdota, mi mentora pasó los primeros días prácticamente enteros conmigo, ya que necesitábamos obtener muchos documentos y productos. Ella, sin embargo, tenía clases y se averiguaba la forma de poder ayudarme.

6. ¿Qué destacarías del sistema universitario del país en que estudias?
El nivel de inglés que dan a sus estudiantes. Aún no he conocido ningún lituano que esté actualmente estudiando y no tenga un nivel de inglés muy alto; me sorprende mucho.

7. ¿Te has introducido en instituciones y organismos del país de acogida? ¿Por qué?
No, prácticamente no he tenido tiempo. Realmente en el Erasmus tienes que estudiar bastante y tienes unos horarios distintos a los de la universidad en España. Dependiendo de qué asignaturas hayas escogido, suelen ser de distintos años o incluso de master, esto hace que tengas clases de mañanas y tardes o incluso puede que las horas se solapen. En estos casos los profesores suelen ser comprensivos y te dan facilidades.

8. ¿En qué crees que te ayudará el Programa Erasmus en tu formación universitaria, profesional y personal?
A mi parecer, incluir en tu curriculum una estancia en otro país te da muchas posibilidades; quiere decir que te has tenido que desenvolver en otro ámbito, distinto al que estás acostumbrado, y que puedes hablar varios idiomas. Además, puede ser que hagas importantes relaciones internacionales que te abran muchas puertas en el futuro. En cuanto a la formación, me ha enriquecido mucho como persona. Como ya he dicho, he aprendido mucho sobre otras culturas y ahora las aprecio más. Por ejemplo, antes de estar de Erasmus, si en mi ciudad me encontraba con personas procedentes de otro país, simplemente no le daba importancia y prefería estar con gente española. Ahora, estoy más que seguro que si me encuentro extranjeros, lo primero que haré será hablar con ellos.

9. ¿Has aprendido la lengua al nivel que esperabas? ¿Por qué?
Quizás no al nivel que esperaba, porque pensaba que tenía un nivel mayor, pero estoy muy contento con mi mejora. Ahora puedo tener una comunicación muy fluida y entender casi todo, a diferencia de los primeros días, pero es muy cierto que si todo el día te relacionas con gente que habla dicho idioma, es mucho más fácil mejorarlo.

10. Sé autocrítico contigo mismo e indica algún aspecto que piensas que podrías haber aprovechado mejor en tu estancia en la Universidad en la que estás de Programa Erasmus.
A pesar de que soy de los que más tiempo ha pasado con gente extranjera en mi grupo de españoles, sé que podría haber pasado mucho más y haber mejorado mucho más mi inglés, pero estoy muy contento con ello.
En cuanto a viajar, podría haber viajado mucho más. El principal problema es la cantidad excesiva de horas que tengo de clases y la cantidad de dinero que tienes que gastar para moverte, pero también estoy muy contento con ello; nunca había estado fuera de España y ahora he visitado Lituania, Letonia, Dinamarca, Finlandia y Suecia.
Una de las cosas que sí podría haber aprovechado más es ir al centro de la ciudad y descubrir nuevos lugares. Es precioso el casco viejo de la ciudad. El problema de Lituania es el mal tiempo, continuamente llueve y hace mucho frio. Al menos tengo la suerte de haber visto la nieve como nunca.

La Universidad de Vilna se encuentra ubicada en Vilna, capital de Lituania, que cuenta con una población de más de unos 500 mil habitantes y una extensa historia que se remonta al siglo XIV y que le ha hecho formar parte del Gran Ducado de Lituania, Polonia, Rusia, la Unión Soviética, sufrir dos ocupaciones alemanas en sendas guerras mundiales y, por último, de una Lituania independiente desde la caída del Muro de Berlín.

La Universidad de Vilna fue fundada en 1579 por Esteban I de Polonia y jesuitas españoles, y en ella destaca su Biblioteca, 9 años más antigua, y que alberga algunos de los manuscritos y grabados más antiguos de Europa del Este. Está compuesta por 12 facultades, 7 institutos y 5 centros de investigación y estudio que ofrecen sus servicios a cerca de 20 mil alumnos. Entre los más conocidos a lo largo de la historia, cabe destacar a Czeslaw Mikosz, Nobel de Literatura en 1980.



miércoles, 20 de diciembre de 2017

Erasmuseando, con Miguel Espinosa Cabezas

Erasmuseando es una sección en la que nos acercamos, a través de un cuestionario, a estudiantes que se encuentran de Erasmus en otros países para conocer sus puntos de vista sobre el Programa Erasmus, sobre el lugar que los ha acogido y sobre sus propias vivencias.
En esta ocasión, nuestro protagonista es Miguel Espinosa Cabezas, estudiante del Grado de Física en la Universidad de Sevilla, que desarrolla su Programa Erasmus en la Università degli studi di Torino, en Italia.

1. En tu opinión, ¿por qué es importante el Programa Erasmus?
Pienso que el Programa Erasmus es una oportunidad única; nos da la posibilidad a miles de estudiantes de irnos a otro país, de abrirnos, para muchos de nosotros por primera vez, a un mundo cada vez más globalizado. No me refiero solo al hecho de estudiar en otra facultad o en otro idioma, sino a conocer otras formas de pensar, a solucionar los problemas por ti mismo. En definitiva, madurar y crecer como persona.

2. ¿Qué aspectos crees que deben mejorarse en el Programa Erasmus?
El Programa Erasmus está muy bien organizado. Yo estudio en la Universidad de Sevilla, donde todo el proceso de elección y aceptación de la beca Erasmus es por vía telemática, de forma que puedes seguir el proceso desde cualquier lugar de manera sencilla.
Donde creo que el Programa Erasmus debe mejorar, y donde más problemas he tenido, es en todo lo relacionado con la facultad de acogida. Por ejemplo, a la hora de realizar el Learning Agrement, que no es más que un acuerdo de estudios entre ambas universidades para que, el finalizar la estancia, te reconozcan los créditos en la universidad de origen.
Por otro lado, al solicitarse con un año de antelación, muchas facultades no tienen publicados los horarios del siguiente curso académico, por lo que escoger las asignaturas de forma que no se pisen unas con otras es bastante complicado, de forma que es muy probable que tengas que modificarlo varias veces durante tu estancia Erasmus.
Otro punto donde personalmente creo que se debería mejorar es en la ayuda a la búsqueda de vivienda. Esto depende mucho del país en el que se desarrolle el Programa Erasmus, ya que hay universidades que sí proporcionan ese apoyo, llegando incluso a buscar el alojamiento a partir de unas premisas que tú das. Pero por otro lado hay universidades que simplemente no hacen nada, como es mi caso.

3. ¿Llega la cuantía de la beca para sufragar los gastos de tu estancia en ese país? ¿Cómo podría mejorarse?
La cuantía de la beca varía mucho según el país en el que solicites el Programa Erasmus y la Comunidad Autónoma donde realices tus estudios. Pero de ningún modo la beca cubre todos los gastos de la estancia.
Las becas Erasmus son las primeras que el Ministerio y la Comunidad Autónoma tramitan, de modo que su resolución suele ser rápida, aunque el ingreso de la cuantía tarda un poco más. En mi caso, en el mes de agosto me aprobaron la beca, pero no fue hasta el mes de octubre cuando me llegó la cuantía de la beca del Ministerio de Educación y en noviembre la de la Junta de Andalucía.
Uno de los puntos que en mi opinión se podría mejorar es que al llegar al país de acogida debes realizar un desembolso económico importante, que debes asumir sin ningún tipo de ayuda o beca. Pienso que se podría facilitar un porcentaje de la beca en el momento que te la conceden, para afrontar los gastos iniciales.
Aclarar también que el 80% de la cuantía se transfiere en los primeros meses. Y que el otro 20% se recibe una vez terminado el Programa Erasmus y entregados todos los documentos que corroboran tu estancia en el país de acogida.

4. ¿Cuáles son las diferencias culturales y de costumbres entre España y el país en que estudias que más te han llamado la atención?
Yo estoy desarrollando el Programa Erasmus en Turín, Italia, de modo que las diferencias culturales entre ambos países son pequeñas.
A pesar de ellos sí he encontrado varias diferencias entre ambos países. En Italia es muy común tomar acqua frizzante (agua carbonatada). En más de una ocasión, al pedir en un restaurante o en un supermercado una botella de agua, te la traen carbonatada, llevándote una “desagradable” sensación cuando tomas un trago. Por otro lado, y aunque parezca un tópico, hay mucha más diversidad de quesos y tipos de pasta que en España.
Otro aspecto que me chocó al llegar fue el horario. Tiene un horario europeo, bastante diferente al que estoy acostumbrado en Andalucía. Los turineses almuerzan a las 13:00 horas y cenan a las 19:00 - 20:00. Además, la mayoría de comercios cierran antes de las 19:00.

5. ¿Cuáles son las principales dificultades que has encontrado al llegar al país de destino?
Cuando te mudas a otro país siempre encuentras algunas dificultades. En mi caso, por suerte, fueron muy pocas. La de mayor dificultad, y la que nunca olvidaré, fue encontrar alojamiento. Turín es una de las ciudades donde es más complicado buscar vivienda en toda Italia. Los primeros días estuvieron llenos de nervios, y los pasé de inmobiliaria en inmobiliaria.
El idioma suele ser otra dificultad, los primeros días no te enteras de nada. Pero al cabo de un par semanas te haces con él.
Pasados los primeros días de adaptación, no he encontrado ninguna otra dificultad. Además, siempre que tienes algún pequeño problema al entregar un papel, inscribirte en un examen o simplemente encontrar algo en el supermercado, hay gente dispuesta a ayudarte.

6. ¿Qué destacarías del sistema universitario del país en que estudias?
El sistema universitario italiano es diferente al español. Por ejemplo, el Grado en Física se divide en trimestres, no es cuatrimestres como estamos acostumbrados en España. Lo que hace que las clases estén más condensadas. La duración de una de ellas en la Universidad de Sevilla es de una hora mientras en Turín es de dos horas.
Los exámenes de las asignaturas son orales. En determinadas asignaturas hay examen escrito y oral. En este tipo de exámenes debes responder a diversas preguntas del profesor apoyándote en el uso de la pizarra. En algunos casos, el resto de compañeros están presentes, y en otros casos, no.
Un trámite que no estaba acostumbrado a realizar en España es la necesitad de inscribirte en un examen para poder realizarlo.

7. ¿Te has introducido en instituciones y organismos del país de acogida? ¿Por qué?
Actualmente no estoy en ningún organismo o institución. En el tiempo que llevo viviendo en Turín, no he encontrado ningún organismo en el que esté interesando o que me proporcione la posibilidad de unirme a él.

8. ¿En qué crees que te ayudará el Programa Erasmus en tu formación universitaria, profesional y personal?
Irte de Erasmus significa salir de tu zona de confort; en mi caso ha significado vivir de forma totalmente independiente por primera vez. Significa abandonar las comodidades de tu hogar, ya no te rodearán tus padres ni tu familia, deberás aprender a valerte por ti mismo y solucionar por tus propios medios tus problemas.
Además, en la universidad a la que viajas, impartirán asignaturas de diferentes maneras, a la vez que asistirás a materias que no existen en España y con metodologías distintas a las que estás acostumbrado.
Todo esto hace que abras tu mente, que te hagas mucho más eficiente, que cojas destreza a la hora de solucionar problemas, que seas más empático, etc. Habilidades que toda empresa, sea cual sea su ámbito laboral, busca en los jóvenes que salen de la universidad.
En el ámbito personal, conocerás a muchas personas. Algunos con la misma forma de pensar que tú y otros muchos con formas de pensar totalmente diferentes. Convivirás con gente de distintos países, de diferentes culturas, con costumbres que al principio verás como extrañas pero que acabará al final tomando como tuyas.
 Personalmente, he conocido a personas maravillosas en estos últimos tres meses que, a día de hoy, considero imprescindibles en mi vida. Son mi segunda familia.
Recomiendo al 100% el Programa Erasmus; hay una frase que me gusta mucho, que dice: Erasmus no es un año en tu vida, sino una vida en un año.

9. ¿Has aprendido la lengua al nivel que esperabas? ¿Por qué?
Sinceramente, no. Cuando hablaba con mi familia y amigos antes de venir, siempre les decía que me iba a poner a estudiar italiano las primeras semanas. Y que después de un mes solo hablaría italiano. Y no lo he cumplido.
Aunque intento relacionarme con italianos, la gran mayoría de mis amigos son españoles. Mi compañero de piso también lo es. Por lo que al final acabas hablando todo el día castellano.
Y, debo ser sincero, tampoco me he puesto a estudiar en serio italiano aún. Al vivir en Italia durante este tiempo y tener que comunicarme en la facultad, en una tienda o con mis compañeros de prácticas, he aprendido italiano, pero no al nivel que quiero.
Prometo aquí, y así me pongo presión, estudiar y volver a España con un buen nivel de italiano.

10. Sé autocrítico contigo mismo e indica algún aspecto que piensas que podrías haber aprovechado mejor en tu estancia en la Universidad en la que estás de Programa Erasmus.
Aún no llevo mucho tiempo aquí y no me ha dado tiempo a conocer bien cómo funciona la facultad. Pero dicho esto, es verdad que podría haberme inscrito en algún tipo de curso o actividad que organice la universidad para integrarme y conocer a más gente de aquí.

La Università degli studi di Torino se encuentra ubicada en Turín, importante centro cultural y de negocios del norte de Italia, capital de la región de Piamonte, cuyo área metropolitana cuenta con una población de más de dos millones de habitantes y una extensa historia de más de dos mil  años que comienza con su fundación por los celtas y continúa con romanos, bárbaros, bizantinos, lombardos y francos; posteriormente, como capita del Ducado de Saboya, forma parte del Sacro Imperio, de Francia y paréntesis de independencia, hasta que a mediados del siglo XIX, por último, lidera la unificación del Reino de Italia.

La Università degli studi di Torino es una de las más antiguas de Europa, fundada en 1404. Está compuesta por 12 facultades y 55 departamentos universitarios y en ella estudian cerca de 70 mil alumnos. Entre los más conocidos a lo largo de la historia, cabe destacar al propietario de FIAT, Gianni Agnelli, al filósofo y escritor Umberto Eco, a los premios Nobel en medicina Renato Dulbecco y Salvador Luria, al matemático Giuseppe Peano o al físico Amedeo Avogadro.




jueves, 2 de noviembre de 2017

Un Erasmus+ muy familiar, por José Daniel Villalobos Polo

Un Erasmus+ muy familiar, por José Daniel Villalobos Polo, maestro de Educación Física del CEIP Gran Capitán de Montilla.

El pasado verano las maestras Ángela Mª Aguilar Prieto y María José Ruz Herrador se han desplazado a Montpellier para desarrollar uno de los cursos previstos en nuestro proyecto “Tendiendo Puentes”. El objetivo del mismo no era otro que la actualización lingüística del profesorado de nuestro centro, atendiendo al cambio que supuso la inclusión del francés como segunda lengua extranjera.
El lugar elegido fue el Institut Europeèn de Français situado en la localidad de Montpellier, como citábamos anteriormente, y la duración del curso fue de tres semanas.
Los niveles de los cursos en los que participaron las profesoras fueron B1 y A2, con los siguientes contenidos:
• Método comunicativo y activo basado en MCERL (Marco Común Europeo de Referencia para las Lenguas).
• Desarrollo de las distintas Competencias: comprensión oral/escrita, expresión oral/escrita.
• Uso del francés en situación de comunicación de la vida cotidiana: estudios, trabajos, viajes, ocio... a partir de documentos pedagógicos y auténticos (periódicos, canciones, fotos, audio, video).
Cada lunes el alumnado era reubicado en función de los resultados obtenidos en los exámenes que se realizaban los viernes. Otro aspecto importante de esta formación fue la posibilidad de compartir tiempo y experiencias con alumnado de diferentes nacionalidades: alemanes, suizos, griegos, italianos… e incluso algunos procedentes de Canadá.
Pero lo particular de estas movilidades no fue el curso en sí sino el formato que eligieron las maestras para su desarrollo, pues desde el principio se convirtió en una experiencia familiar. Es más, la hicieron extensiva a otro compañero del centro, que al igual que las implicadas en el curso, se desplazó con toda su familia hasta esta preciosa localidad francesa.
El viaje, en busca de un aprovechamiento máximo, se hizo en los coches particulares de los implicados. Doce largas horas de trayecto que a la larga tendrían su recompensa, pues les daría una capacidad de movimiento impensable de otra manera. Todos los días por las tardes nos desplazamos a las localidades cercanas para conocer los tesoros escondidos que estas albergaban y, por qué no, de paso, conocer sus playas.
Un aspecto destacable de la localidad en la que vivimos tres semanas es el hecho de que Montpellier tiene un sinfín de viñedos, paisajes casi olvidados en estas tierras nuestras donde las viñas no paran de ser sustituidas por olivos. También las bodegas son incontables y, en las noches de verano de los viernes, colocan sus productos en los “Estivales”, algo así como nuestra feria del vino y la tapa.
Aviñón, Nimes, Carcassonne, Aigues Mortes y un sinfín de lugares más hicieron de la estancia una experiencia inolvidable. Sin más, para estas familias el proyecto Erasmus ha supuesto una excusa más que ideal para conocer el país vecino. Y ahora pretendemos hacer extensible al resto de nuestro claustro de profesores, alumnado y demás miembros de la comunidad educativa la oportunidad que suponen estos viajes tanto para el enriquecimiento personal como para el propio centro.
Pero que nadie se llame a engaño, esto ha supuesto un esfuerzo personal en el que se ha tratado de conjugar la formación académica, sin afectar a los horarios del centro y sacando tiempo de nuestro periodo vacacional, con la conciliación familiar.
Sin embargo, os aseguramos que no nos arrepentimos de haber compartido esta actividad con nuestras familias y a partir de ahora con vosotros.

miércoles, 22 de febrero de 2017

Objetivo Londres: integración y acogida de refugiados e inmigrantes en Europa. Por Francisco Roig Pérez

Objetivo Londres: integración y acogida de refugiados e inmigrantes en Europa. Por Francisco Roig Pérez, maestro de Inglés y secretario del CEIP Gran Capitán de Montilla.

Los que trabajamos enseñando idiomas modernos en algún centro educativo nos encontramos cada día con pequeños obstáculos lingüísticos relacionados con las diferentes maneras que tenemos los seres humanos para expresar una misma idea. Especialmente, en las costumbres y en el lenguaje coloquial. Este mismo escalón y muchos otros son los que tienen que superar personas que vienen a nuestra sociedad de otros países buscando una vida mejor.
Desarrollar la capacidad de hablar otras lenguas no sólo es aprender a traducir, también comprende algo muy importante como es imbuirse en las tradiciones y costumbres de los países en los que la gente emplea ese idioma. Por lo tanto, resulta enriquecedor que los docentes que enseñamos inglés y estamos en contacto con alumnos inmigrantes y/o refugiados podamos viajar a alguna ciudad donde esa sea la lengua nexo de unión entre las distintas nacionalidades que tenemos experiencias y aprendizajes por recibir y compartir. Tener la oportunidad de ver en vivo a otros compañeros de oficio, utilizando como herramienta lo que en España es nuestro objeto de estudio, nos brinda la oportunidad de asimilar de forma natural muchos aspectos en un contexto profesional enriquecedor.
Con esos pensamientos en mente, no fue difícil rellenar todos los impresos necesarios para solicitar el proyecto de movilidad KA1 que finalmente presentamos desde nuestro centro educativo, dentro del programa europeo Erasmus + que promueve la mejora de la práctica docente desde los objetivos que nos marcamos. Nos planteamos esa oportunidad como una manera de enriquecer a nuestros alumnos a partir del crecimiento de la capacidad profesional de quienes resultamos seleccionados para participar en el programa. La ausencia durante una semana que provisionalmente generaríamos en nuestro centro de origen se vería recompensada después. Allí encontraríamos apoyo, formación y cooperación. Aquí aportaríamos nuevos conocimientos y nos encontraríamos con que nuestra competencia profesional adquirida sería sensiblemente superior una vez terminamos.
Estando en Londres, la organización del curso denominado “Different cultures in Europe, the art of coming together” nos recibió cálidamente y nos agrupó a todos los docentes en una sala, lo cual nos permitió también intercambiar experiencias profesionales y aprender otras maneras de integración de alumnos refugiados e inmigrantes puestas en marcha en otros países europeos. Algunos de nosotros, aprovechando la cercanía generada en el día a día, establecimos lazos amistosos y visitamos en pequeños grupos la parte turística y menos turística de la ciudad en nuestro tiempo libre. Algo que también resultó enriquecedor porque pudimos formar parte de la sociedad londinense por una semana. Siguiendo sus hábitos y hablando de forma distendida y cercana con camareros, dependientes, taxistas, trabajadores de museos, por ejemplo, adquiriendo, además, una destreza comunicativa alejada de la estrictamente académica.
Durante el curso, tuvimos la posibilidad de aprender por observación cómo los docentes nativos realizaban su labor profesional y cómo su alumnado respondía a las actividades planteadas. En la mayoría de los casos, las estrategias seguidas eran muy similares a las desarrolladas en nuestro centro educativo. Se hizo hincapié en la atención más concreta de la diversidad estudiando algunos casos puntuales, principalmente relativos a sus costumbres, como los horarios o el tipo de alimentación, el tiempo dedicado a los descansos, los juegos que practicaban en el patio o la manera que tienen de organizarse en la sociedad dentro del mismo grupo para realizar alguna actividad.
El clima generado por los docentes fue bastante agradable. El trato tranquilo y educado, en ocasiones exquisito, nos transmitió la idea de que el cuidado de las formas educacionales en integración del alumnado es muy importante en países como Reino Unido, Alemania o Suecia. Tuvimos sesiones tales como tratar los estereotipos y la dinámica de grupo, enfrentarse al manejo de una clase multicultural o estrategias de integración a nivel de instituciones. Distintos profesionales expusieron su trabajo diario por nuestra mejora profesional. Interesantes las horas dedicadas a aprender las maneras de interactuar un país con grupos de refugiados e inmigrantes de diversa procedencia, ya que nos permiten adquirir ideas para extrapolarlas a aquellos casos que se den cercanos a nosotros.
En general, la estancia resultó muy intensa, enriquecedora y completa. No paramos un momento de participar activamente como nuevos miembros de la sociedad británica. A la hora de las comidas, porque debíamos interactuar con soltura para hacernos entender y para poder comprender a nuestros interlocutores camareros. A la hora de las clases, porque su dinámica nos obligaba a estar atentos en todo momento y exponer nuestras experiencias concernientes a la práctica docente en nuestro país. Durante los ratos libres, por detalles como atender a la circulación de los coches que, al ser contraria a la española, debíamos mirar a nuestra derecha para no ser atropellados, o por leer las indicaciones de las líneas de autobuses y metro. Más tarde, al llegar a España, la sensación que queda en el recuerdo es muy positiva porque nos sentimos un poquito más cerca del idioma que día a día estamos inculcando en nuestras aulas y, por supuesto, más cercanos a los alumnos y familiares que proceden de otros países, empatizando con una particular sensibilidad en sus diferentes e increíbles culturas, lo cual nos hace más grandes como personas y como docentes. Es por esto que hay que agradecer que existan programas europeos que nos permitan vivir y desarrollarnos tendiendo puentes.

miércoles, 18 de enero de 2017

"Abriendo puertas a Europa": una experiencia de movilidad KA1. Por Rafael Mendoza Yusta

"Abriendo puertas a Europa": una experiencia de movilidad KA1. Por Rafael Mendoza Yusta, profesor de Geografía e Historia del IES Medina Azahara de Córdoba.

En la actualidad el profesorado del s. XXI se encuentra en un entorno cambiante y exigente, requiriendo una constante actualización de conocimientos para poder desarrollar con efectividad su labor docente. En este sentido los programas europeos le brindan una magnífica oportunidad para adquirir una valiosa experiencia a nivel personal y profesional.
Precisamente parte del profesorado del IES Medina Azahara de Córdoba entre los que me incluyo, un Centro bilingüe inglés de decidida vocación internacional y que cuenta con una contrastada experiencia en este tipo de programas, ha disfrutado de una beca de movilidad KA1 (Key Action 1), dentro de la iniciativa Erasmus + (unificadora de los anteriores programas Comenius, Erasmus, Grundtvig o Leonardo), que permite un amplio abanico de actividades formativas que van desde los cursos estructurados de formación y perfeccionamiento (“School Education Gateway” es una plataforma muy empleada para su búsqueda), las estancias formativas de observación en centros extranjeros (llamadas “Job Shadowing”), o la realización de proyectos educativos en conjunción con otros institutos europeos bajo la modalidad KA2 (Key Action 2), con ayuda de portales europeos como eTwinning.
En mi caso se ha tratado de un curso estructurado de los anteriormente señalados titulado: “CLIL HUMANITIES”, de dos semanas de duración, impartido durante el pasado mes de agosto en Cheltenham (Reino Unido) por prestigiosos profesionales en la materia como la Doctora Diana Hicks o Graham Workman, y organizado por una institución con amplia experiencia en el sector (International Study Programmes). Desde mi punto de vista la experiencia ha sido muy satisfactoria puesto que las clases han tenido un enfoque eminentemente práctico y he conocido numerosas técnicas y recursos que poder emplear en el día a día de mi labor docente (Traffic lights, Dictogloss, Concept chains, Jigsaw Reading, etc.). Además dentro del programa estaban incluidas una serie de visitas culturales (desde minas musealizadas como las de Blaenavon en Gales o la ciudad-spa de Cheltenham, hasta las termas romanas de Bath), que me han permitido conocer el patrimonio de la región para difundirlo entre mi alumnado.
Otro de los aspectos más enriquecedores ha sido el hecho de tener la oportunidad de conocer sistemas educativos distintos al español, principalmente el británico al tratar sobre este aspecto alguno de los módulos del curso; pero también cuáles son las condiciones laborales, currículo, sistema organizativo, recursos o metodología empleada en otros países de la UE, dado que asistíamos docentes de países tan variados como Alemania, España, Hungría, Italia, Polonia o República Checa entre otros, e incluso países extracomunitarios como Japón. Este contacto con otros profesores se ha revelado además muy interesante, ya que se ha creado una red de contactos con vistas a llevar a cabo en el futuro proyectos europeos conjuntamente.
Por último dos semanas en Reino Unido conviviendo no sólo con otros docentes que emplean el inglés como lengua vehicular, sino con una familia inglesa de acogida (no es obligatorio pero sí muy recomendable al facilitar la integración en la cultura del país), permiten una inmersión lingüística que, aunque insuficiente por la corta duración, favorece la adquisición de vocabulario y fluidez en el idioma, aspecto muy a tener en cuenta para el profesorado que impartimos enseñanzas bilingües.
Por todos los motivos anteriormente expuestos, considero que se trata de una vivencia muy valiosa que volvería gustosamente a repetir. De hecho en la actualidad el IES Medina Azahara se encuentra inmerso en la redacción de nuevos proyectos europeos para presentarlos en la convocatoria de 2017, cuyo propósito es seguir internacionalizando el Centro.
Indudablemente todo ello requiere un minucioso y largo proceso que comienza por detectar las necesidades formativas del profesorado y el alumnado, sigue con la redacción de un Plan de Desarrollo Europeo que es necesario integrar en el Plan de Centro, continúa con la obtención del PIC (“Participant Identification Code”), y concluye con la redacción del proyecto en sí, enviándolo para su valoración al SEPIE (Servicio Español para la Internacionalización de la Educación); una tarea por tanto ardua que requiere la conformación de una comisión liderada por un equipo directivo y el apoyo de profesores motivados, todo ello sin garantía alguna de que se consiga el objetivo deseado, que no es otro que el de la aprobación del proyecto. Es más, lo más probable es que fruto de la inexperiencia, la primera vez que un centro elabore un proyecto la puntuación alcanzada no sea demasiado alta y, dado que se trata de un proceso competitivo con otros centros españoles, sea denegado. En este caso recomiendo que no se pierda la esperanza y que se mejoren los puntos débiles (en los que menos puntuación se ha alcanzado), para presentarlo en la convocatoria siguiente.
En suma, aunque se trata de un trabajo costoso en sus fases iniciales, el resultado excede con creces el esfuerzo realizado, ya que permite una mejora profesional del profesorado, que además ve reflejados los aprendizajes adquiridos a través de herramientas como Europass (un instrumento europeo que garantiza las cualificaciones y competencias alcanzadas con el fin de facilitar las oportunidades de estudiar o trabajar en el extranjero) de cara a su promoción futura, a la vez que se convierte en un medio de motivación para el mismo y del que en definitiva se benefician tanto el alumnado como el resto de la Comunidad Educativa.

miércoles, 9 de marzo de 2016

Una maestra cordobesa en Estonia, por Sara Nevado Nevado

Una maestra cordobesa en Estonia, por Sara Nevado Nevado, maestra de Inglés del CEIP Juan Alfonso de Baena, en Baena.

El curso 2014/2015 fue un curso escolar diferente para  mí, me decidí a formar parte del Servicio de Voluntariado Europeo, que se enmarca dentro del programa Erasmus+.
Me gusta viajar y me gusta la educación y me atrevería a decir que la Educación Comparada. He tenido la suerte de conocer distintos sistemas educativos por medio de becas y voluntariados, como pueden ser el británico, el francés y el guatemalteco. Pero nunca había estado en el norte de Europa, una cultura tan distinta a la española, tanto por su historia, folclore e idioma. Por ello la idea de ir a Estonia me atraía muchísimo.
Aún así en un primer momento me planteé muchas preguntas ¿Por qué salir de España como voluntaria? ¿Por qué Estonia como destino? ¿Por qué ahora? Las respuestas las tuve muy claras desde el primer momento. El Servicio de Voluntariado Europeo (S.V.E.) es un programa en el que pueden participar jóvenes de toda Europa desde los 18 hasta los 30 años. Yo estaba ya en el límite de edad. Por tanto, era ahora o nunca. También tenía que tener en cuenta que salir de la zona de confort cuesta más trabajo a medida que pasan los años.
El Servicio de Voluntariado Europeo consiste en realizar una labor en Europa de manera altruista, los jóvenes deben elegir el campo en el que quieren participar, bien sea en proyectos relacionados con el medio ambiente, discapacidad, educación,… Obviamente, yo al ser maestra me decanté por buscar proyectos en internet relacionados con educación. Es por ello que tuve la suerte de encontrar un colegio-instituto en Estonia que requerían a una persona para trabajar junto con la orientadora del centro y apoyar a las profesoras de inglés. También colaboré varios meses en un instituto como auxiliar en las clases de español.
El proceso de selección fue el siguiente: enviar una carta de motivación y el currículum vitae adaptada al proyecto, todo ello en inglés, posteriormente me hicieron una entrevista por medio de Skype y al cabo de una semana me comunicaron que había sido seleccionada. Trabajaría en Audru, en un colegio en la región de Pärnu, al oeste del país.
¿Qué cubre este proyecto? El vuelo de ida y vuelta, dinero de bolsillo y manutención (la cantidad depende del país), clases del idioma, seguro médico y jornadas educativas sobre Europa, liderazgo juvenil, voluntariado,…
Ese fue el primer paso que realicé, principalmente burocrático, tanto con el programa Erasmus+ como con la Consejería de Educación.
Mi estancia fue de nueve meses, de septiembre hasta junio. En todo ese tiempo aprendí lo diferente que es el norte de Europa con respecto a España, las costumbres, el folclore, la historia, el carácter de la gente y, por supuesto, la manera de trabajar en las aulas.
¿Qué es lo que más me sorprendió durante mi estancia?
Comprender que la historia es reciente, que padecieron la Segunda Guerra Mundial y cuarenta años de dictadura comunista, que aún perdura en el recuerdo y la vida cotidiana. Su integración en Europa desde el año 2004 y cómo el consumismo y el estilo de vida capitalista se va adentrando en su cultura. Y cómo ha cambiado sin parar la legislación en educación, desconcertando al profesorado, presionando al alumnado con las exigencias por la obtención de buenos resultados, por los recortes y cierres de centros en las áreas rurales, cómo la filosofía educativa está cambiando, de ser un servicio a usuarios a sentir que el alumnado se está convirtiendo en clientes,…
No obstante, podemos destacar que se encuentra entre los diez mejores del mundo, teniendo en cuenta el informe PISA. No existe prácticamente abandono escolar y gran parte del alumnado cursa estudios de bachillerato, con una duración de tres años.
Los docentes tienen buena reputación social, pero los sueldos son muy bajos. Por lo que me comentaron maestros/as y profesorado de secundaria es que se resignan a la situación en la que se encuentran en la actualidad, que el conjunto de la sociedad tiene que trabajar duro para levantar el país y que los sacrificios del presente ayudarán a tener un futuro próspero. Para ello utilizan como modelo a la vecina Finlandia, por lo que  están introduciendo una metodología más dinámica y el trabajo por proyectos en el aula.
No hay paga extra de ningún tipo, no cobran el día que faltan al centro escolar por enfermedad y el proceso de selección es parecido a la empresa privada, son seleccionados dependiendo de su currículum y pueden ser despedidos si no realizan correctamente la labor por la que han sido contratados, aunque esto no ocurre a menudo. Los centros educativos pertenecen a la municipalidad, las instalaciones se alquilan por las tardes y fines de semana y los equipos directivos son seleccionados también por los ayuntamientos.
Me llamó mucho la atención que Educación Primaria comienza con siete años. Previamente, de 2 a 6 años están en la guardería, donde se trabaja principalmente la socialización: juegan, duermen, manipulan, dejando para cuando están maduros  la lecto-escritura y el cálculo. Cuando comenté que en España con tres años se comienza a escribir me dijeron que por qué no se enviaban a los/as niños/as directamente a la Universidad, ironía que me resultó muy cómica.
A partir del cuarto curso (sería quinto curso en España) tienen asignaturas que las llaman para el desenvolvimiento de la vida diaria, como el trabajo con la madera, para lo que hay en los colegios una carpintería, talleres de cocina, costura y cerámica. Por lo visto en todo el norte de Europa tiene incorporados estos aprendizajes. Por supuesto hicimos talleres de recetas españolas, tanto con el profesorado como con el alumnado, hicimos tortilla de patatas, ajo blanco, torrijas,…
Con respecto al aprendizaje de los idiomas es increíble como habla inglés casi todo el mundo; por supuesto, también estudian ruso y pueden elegir en secundaria entre francés, alemán o español.
Debo precisar que en Estonia hay una gran diversidad de centros educativos, el estado da muchas facilidades para crear centros Waldorf, alternativos, privados o concertados.
Sí he de decir que lo que más trabajo me costó de mi estancia fue la adaptación al clima y a las pocas horas de sol. Desde noviembre hasta febrero anochecía a las tres de la tarde y no volvíamos a ver el sol hasta las nueve de la mañana. Me recetaron vitamina D, para hacer más llevadero este periodo. Esos meses comprendí la relación que hay entre los caracteres y el sol. La gente es muy cerrada en el norte, no abren las puertas de sus casas y corazones hasta que no ha pasado bastante tiempo y lo que es cierto es que quien tiene un amigo del norte ya lo tiene para siempre.
Para que los niños aprendan a desenvolverse en su arduo hábitat se llevan a cabo acampadas parecidas a los Boy Scouts, supervivencia en la naturaleza, aprender a pescar de forma rudimentaria, a cruzar ríos helados… A su vez es obligatorio, a partir del segundo curso, aprender a nadar. Van con los tutores desde el colegio a piscinas municipales. Qué duda cabe que la cultura de sauna también es muy importante para ellos, sirve para socializarse y disfrutar de una manera agradable del oscuro invierno.
En general, los niños son educados como un ser íntegro, se pretende desde la casa y el colegio que sean independientes y respetuosos. Podíamos encontrar niños de siete u ocho años cogiendo el autobús para ir al colegio, y en las guarderías se ponían la ropa de abrigo casi sin ayuda con tres años. Aún así las maestras me comentaban que están observando que año tras año son más dependientes e infantiles.
Como detalle decir que a la entrada de los colegios e institutos hay habitaciones donde el alumnado se cambia de zapatos, utilizando unos más cómodos en el edificio. La cultura del pie allí es diferente, no hay tanto prejuicio como aquí en España, allí se quitan los zapatos en clases e incluso en los autobuses en distancias largas, se tocan los pies, y se masajean con los calcetines puestos. Como anécdota contaré que en una de mis primeras clases observé cómo algunos niños se quitaban los zapatos y se tocaban los pies, ponían los pies debajo de las nalgas, y se relajaban en la silla, hecho que  consideré como una falta de educación, lo comuniqué a la tutora y riéndose me dijo que debía estar contenta, que eso transmitía que los/as niños/as estaban a gusto y tranquilos en mi clase, disfrutando. ¡Qué diferentes somos y qué bien me sentí al saber esto!
Una observación que nos une a ambos países podría ser que después de tantos esfuerzos por parte del profesorado y del alumnado por obtener titulaciones superiores y una buena calidad educativa, la mayor parte de los titulados estonios, sobre todo, arquitectos, ingenieros y médicos emigran hacia Finlandia, Noruega o Suecia para encontrar un futuro mejor. Siendo catastrófico para un país de tan solo un millón trescientas mil personas. Espero seguir en contacto con los profesores, ahora amigos, que allí tengo, para saber cómo ha cambiado el país y el sistema educativo dentro de unos años.
Para concluir me gustaría decir que este tipo de experiencias enriquecen muchísimo, se aprende tanto a nivel personal como profesional. Pienso que como docentes y en un mundo tan globalizado es necesario aprender del vecino, analizar nuestra realidad e introducir los cambios en nuestras aulas que consideremos oportunos para mejorar.
Animo a todos/as los maestros/as y profesores/as a que aprovechen las ventajas que el proyecto Erasmus+ nos ofrece. Y, por supuesto, animo a visitar Estonia, que sin duda es un país que no decepcionará a nadie, por su naturaleza llena de pantanos, muy diferentes a los nuestros, de donde se obtiene la turba. Su capital, Tallín, posee uno de los cascos medievales más bonitos de Europa. Su diversidad folclórica es una de las más extensas del mundo en cuanto a canciones corales y danzas populares.
Durante este curso escolar el proyecto continúa, estamos llevando a cabo en mi centro de trabajo, el CEIP Juan Alfonso de Baena (Baena), con 6º curso un intercambio con el alumnado estonio. Se intercambian cartas, e-mail, videos, información sobre Baena y España, todo ello en inglés. El alumnado está muy ilusionado y motivado con el proyecto.

miércoles, 25 de noviembre de 2015

Erasmuseando, con José Carlos Madrid Madrid

Erasmuseando es una sección en la que nos acercamos, a través de un cuestionario, a estudiantes que se encuentran de Erasmus en otros países para conocer sus puntos de vista sobre el Programa Erasmus, sobre el lugar que los ha acogido y sobre sus propias vivencias.
En esta ocasión, nuestra protagonista es José Carlos Madrid Madrid, estudiante del Grado de Química en la Universidad de Sevilla, que desarrolla su Programa Erasmus en la Universitá della Calabria, en Italia.
1. En tu opinión, ¿por qué es importante el Programa Erasmus?
El programa Erasmus es importante porque es una experiencia que se brinda solo una vez en la vida y que te hace crecer como persona, perderle el miedo a lo desconocido, conocer diferentes culturas; todo esto nos vuelve más tolerantes ante las circunstancias que se nos presentan día a día y nos ayudan a destruir las barreras que existen entre razas o religiones.

2. ¿Qué aspectos crees que deben mejorarse en el Programa Erasmus?
Lo peor que veo es el tema de que ahora para irte a cualquier país debes de tener un nivel altísimo de la lengua que allí se habla. Antes, la beca Erasmus te permitía ir a cualquier país de Europa a aprender su cultura y su lengua; ahora ponen muchísimas trabas a la hora de no tener un título de la lengua materna de ese país y te cierran muchas puertas, teniendo que limitar nuestros destinos básicamente a Portugal o Italia.
Por otro parte, creo que el programa Erasmus debería organizarlo gente que de verdad esté ilusionada y comprometida a ayudar a que los estudiantes podamos vivir esta experiencia, y no como en la mayoría de los casos que los coordinadores Erasmus ponen pegas y te dificultan más las cosas que lo que ayudan (si llega a ser por el mío, los papeles no hubiesen llegado a tiempo y nos hubiésemos quedado todos en España).

3. ¿Llega la cuantía de la beca para sufragar los gastos de tu estancia en ese país? ¿Cómo podría mejorarse?
No, en el caso de pasar la totalidad de un curso (10 meses) solo se te concede una beca de 500 euros por mes durante 5 meses, por lo que viene siendo muy poco en la mayoría de los casos, pues tenemos que afrontar un alquiler, la comida para todo un mes, material escolar y todo lo imprescindible para pasar un año fuera, ya que no puedes traerte toda tu vida en una maleta de 20 kg. Quizás podría mejorarse dando trabajo a los futuros Erasmus en distintas labores como profesores de apoyo o seminarios, camareros en bares de la universidad, organizadores de eventos, etc, al igual que hacen en países como Suiza para que sus alumnos tengan la oportunidad de pagarse sus estudios y sus vidas mientras pertenezcan a la universidad.

4. ¿Cuáles son las diferencias culturales y de costumbres entre España y el país en que estudias que más te han llamado la atención?
La cultura italiana y española son básicamente parecidas: nos gusta salir, divertirnos, ser escandalosos y preocuparnos más por el ahora que por el mañana. Principalmente, lo más diferente es la comida que, en lo fundamental, se basa en pizza y pasta por doquier.

5. ¿Cuáles son las principales dificultades que has encontrado al llegar al país de destino?
Las dificultades principales han sido sobre todo el papeleo y los procesos burocráticos que hay que seguir nada más llegar al país de destino. Si no eran pocos todos los papeles que preparas, envías y firmas para poder irte de Erasmus, cuando llegas es mucho peor, te das cuenta de que todo lo que habías supuesto no te vale y tienes que cambiarlo todo en un tiempo récord. Esto se te junta con que eres nuevo en la ciudad y no sabes ni el idioma, ni conoces a nadie, ni el lugar, ni las costumbres y se te hacen un poco cuesta arriba las primeras semanas.

6. ¿Qué destacarías del sistema universitario del país en que estudias?
En la universidad en la que estoy reina el caos y la desorganización. Si de algo me va a servir el Erasmus en el tema de educación es para valorar muchísimo lo bien que se hacen las cosas en España comparadas con el sur de Italia, donde faltan más los profesores que los mismos alumnos.
Sin embargo, debo de romper una lanza a favor de su departamento de Química, donde estoy realizando el proyecto de fin de grado; me ha tocado el gordo con la gente de mi departamento, y es que desde el primer día que puse un pie allí me han tratado como uno más, prestándome mucha atención y teniendo mucha paciencia conmigo, cosa que es normal, ya que en Italia todo se hace a un ritmo diferente y cualquier problema se arreglara mañana por la mañana.

7. ¿Te has introducido en instituciones y organismos del país de acogida? ¿Por qué?
Solo en el programa de eventos para Erasmus y como miembro. La llamada ESN es la red que organiza los eventos para que la gente se conozca y conozca los lugares y la cultura del país de destino.

8. ¿En qué crees que te ayudará el Programa Erasmus en tu formación universitaria, profesional y personal?
Aún es pronto para saberlo, ya que apenas llevo dos meses de los diez que debo cumplir, pero ya veo muchísima mejoría en cuanto a mi facilidad para sociabilizar, mi soltura para hablar una lengua que no es el español (ya que antes me daba mucha vergüenza incluso hablar inglés, del cual tengo un nivel B2) y el poder desenvolverme y salir ileso de cualquier problema y situación. Antes era una persona mucho más cuadriculada y planificadora y ahora he aprendido a vivir más sobre la marcha.
 
9. ¿Has aprendido la lengua al nivel que esperabas? ¿Por qué?
La verdad es que he aprendido mucho más de lo que creía cuando me dijeron que mi ciudad de origen alberga 110 Erasmus españoles de los 130 que vienen en total. Estoy contento y creo que puedo acabar con un buen nivel de italiano al acabar el curso.
Básicamente, he aprendido italiano de hacer amigos de aquí y de las muchas horas que echo a la semana en el departamento de Química, hablando con profesores y estudiantes de tesis.

10. Sé autocrítico contigo mismo e indica algún aspecto que piensas que podrías haber aprovechado mejor en tu estancia en la Universidad en la que estás de Programa Erasmus.
Siempre hay cosas que mejorar pero en estos dos meses creo que he vivido mi experiencia de la mejor forma posible. Quizás puedo arrepentirme de no haber hablado aún más con italianos de lo que lo he hecho, pero, bueno, habiendo 110 españoles es inevitable que nos encontremos allá donde vayamos y que al final nos acabemos juntando principalmente entre nosotros y algún que otro extranjero. Después de Navidad intentaré hacerlo mejor.

La Universitá della Calabria se encuentra en el municipio de Rende, parte de la provincia de Cosenza, en la región de Calabria, al sur de Italia. La ciudad tiene una población de unos 35 mil habitantes, que se incrementa hasta los 60 mil con los estudiantes universitarios, y una extensa historia de más de dos mil quinientos años que comienza con su fundación por los griegos y continúa con romanos, bárbaros, bizantinos, musulmanes y normandos, de cuya época aún queda un castillo; posteriormente, forma parte del Reino de Nápoles bajo control de España y Austria, con el paréntesis de la ocupación napoleónica, hasta que a mediados del siglo XIX, por último, se incorpora al recién constituido Reino de Italia.

La Universidella Calabria fue fundada en 1972. Hoy en día cuenta con 25 departamentos, unos 35000 estudiantes, 800 profesores e investigadores y 700 miembros del personal.

miércoles, 15 de abril de 2015

Erasmuseando, con Mª Jesús Gálvez Ramírez

Erasmuseando es una sección en la que nos acercamos, a través de un cuestionario, a estudiantes que se encuentran de Erasmus en otros países para conocer sus puntos de vista sobre el Programa Erasmus, sobre el lugar que los ha acogido y sobre sus propias vivencias.
En esta ocasión, nuestra protagonista es Mª Jesús Gálvez Ramírez, estudiante del Grado de Derecho en la Universidad de Córdoba, que desarrolla su Programa Erasmus en la Universitá degli studi di Perugia, en Italia.
1. En tu opinión, ¿por qué es importante el Programa Erasmus?
Sin lugar a duda el Programa Erasmus te ofrece numerosas oportunidades: te ayuda a crecer como persona, a resolver los problemas por ti mismo, a conocer a otra gente, otras culturas que desconocía totalmente y, sobre todo, aprender otro idioma que puede ser de gran utilidad para un futuro próximo. En definitiva, yo destacaría su enorme importancia tanto a nivel académico como personal.

2. ¿Qué aspectos crees que deben mejorarse en el Programa Erasmus?
En primer lugar, el aspecto económico; las ayudas económicas no alcanzan para cubrir la totalidad de la estancia. Otro aspecto que se debería mejorar es la organización académica. En mi caso, no he tenido problemas con la ayuda recibida en mi universidad de origen, pero en mi universidad de destino sí que he encontrado algunas dificultades para arreglar todos los documentos y es que aquí la organización brilla por su ausencia.

3. ¿Llega la cuantía de la beca para sufragar los gastos de tu estancia en ese país? ¿Cómo podría mejorarse?
Absolutamente no, depende del país. En mi caso, el nivel de vida en Italia es alto y la cuantía de la beca no alcanza para cubrir todos los gastos; ya no hablo de caprichos, que eso debería de correr por cuenta de cada uno, pero sí que en gastos básicos como alquiler, comida, transporte no alcanza.

4. ¿Cuáles son las diferencias culturales y de costumbres entre España y el país en que estudias que más te han llamado la atención?
Entre España e Italia no existe digamos mucha diferencia, es el país más cercano a nosotros en cuanto a carácter, costumbres etc. Pero entre ellos, es el horario el que más me ha llamado la atención: aquí los negocios cierran más temprano, más tarde de las siete y media u ocho no puedes ir a comprar porque todos los negocios están cerrados y lo mismo con las discotecas, un horario completamente distinto al español, a las dos como muy tarde todos los bares cerrados. En la universidad, más tarde de las siete y media no hay clase, cosa que, en España, la última lección puede alcanzar las nueve de la noche.

5. ¿Cuáles son las principales dificultades que has encontrado al llegar al país de destino?
La única dificultad para mí ha sido el idioma, llegar a un país que al igual que en España el inglés no es su punto fuerte y que yo tampoco me defiendo muy bien en esta lengua, al principio es complicado. Aunque el italiano y el español sean muy parecidos y parezca fácil, la realidad es totalmente distinta si nunca has estudiado italiano. Aunque algunas palabras te parezcan familiares, se te hace difícil, por ejemplo, en la búsqueda de piso o en la facultad. También es verdad que luego se aprende rápido y que, aunque no lo llegues a hablar muy bien, lo entiendes todo.

6. ¿Qué destacarías del sistema universitario del país en que estudias?
El sistema educativo es muy diverso, las clases son prácticamente teóricas, más que en España, muy pocas son las clases prácticas; esto lleva a que sean un poco aburridas, no se valora la participación y todo depende de como hagas el examen. Un aspecto bueno es que  los exámenes son orales y tienes convocatorias para realizarlos prácticamente todos los meses.

7. ¿Te has introducido en instituciones y organismos del país de acogida? ¿Por qué?
Si, en la ESN, que es una organización Erasmus encargada de organizar viajes y eventos de todo tipo.

8. ¿En qué crees que te ayudará el Programa Erasmus en tu formación universitaria, profesional y personal?
Tanto en el ámbito profesional como personal este programa me ayudará a resolver más fácil e independientemente los problemas, poder desenvolverme en otro idioma que en el ámbito profesional nunca viene mal.
Sin duda es una experiencia que recomiendo porque te ayuda a madurar y crecer como persona.

9. ¿Has aprendido la lengua al nivel que esperabas? ¿Por qué?
He aprendido la lengua, pero no al nivel que esperaba. Aquí hay muchos españoles y es inevitable juntarse con ellos y hacer un grupo, ya que siempre nos movemos en el mismo ambiente, por eso decidí irme a vivir con gente extranjera parar poder practicar y aprender el idioma. Por lo general, estoy muy contenta con mis resultados pero todavía quedan mucho por aprender.

10. Sé autocrítica contigo misma e indica algún aspecto que piensas que podrías haber aprovechado mejor en tu estancia en la Universidad en la que estás de Programa Erasmus.
Participar en clase e involucrarme  más en las asignaturas es algo que todavía me queda pendiente.

La Universitá degli studi di Perugia se encuentra en la localidad de Perugia, situada en la región de Umbría, en el centro de Italia, de la que es capital. La ciudad tiene una población de unos 170 mil habitantes y una extensa historia de más de dos mil años que comienza con los etruscos y romanos, continúa con godos y bizantinos, hasta que pasa a control del Papado durante más de mil años, con el paréntesis de la ocupación napoleónica. A mediados del siglo XIX, por último, se incorpora al recién constituido Reino de Italia.
Esa extensa historia hace de Perugia una ciudad dotada de un importante patrimonio arqueológico, monumental, pictórico e histórico.
La Universitá degli studi di Perugia fue fundada en 1308 por una bula del Papa Clemente V. Hoy en día cuenta con 16 departamentos, unos 23500 estudiantes, 1100 profesores e investigadores y 1000 miembros del personal. Entre sus profesores se encuentran nombres como el matemático Luca Pacioli, el poeta y jurista Cino da Pistoia, el jurista Baldo degli Ubaldi o el filósofo y teólogo Francesco della Rovere, también conocido como Sixto IV tras ser nombrado Papa. No es éste el único Santo Padre relacionado con esta universidad ya que, debido a la prolongada pertenencia de Perugia a los Estados Pontificios, entre sus alumnos se hallan muchos Papas, como Nicolás IV, Inocencio VII, Martín V, Pío III, Julio II, Urbano VII, Gregorio XIV o Clemente VIII, además de personajes del renombre de César Borgia.

martes, 27 de enero de 2015

Erasmuseando, con Jesús Márquez García

Erasmuseando es una sección en la que nos acercamos, a través de un cuestionario, a estudiantes que se encuentran de Erasmus en otros países para conocer sus puntos de vista sobre el Programa Erasmus, sobre el lugar que los ha acogido y sobre sus propias vivencias.
En esta ocasión, nuestro protagonista es Jesús Márquez García, estudiante del Grado de Comunicación Audiovisual en la Universidad de Málaga, que desarrolla su Programa Erasmus en la Universidad Adam Mickiewicz de Poznan, en Polonia.

1. En tu opinión, ¿por qué es importante el Programa Erasmus?
Por la experiencia en el extranjero. No creo que lo más importante sea el nivel de las universidades del exterior, puesto que no todas las ofertadas tienen por qué ser superiores a tu centro de origen; pero sí tienen todas algo que ofrecer en un sentido cultural.
Entender otras culturas, aprender idiomas, comprender cómo funcionan otros países… El intercambio cultural producido por el Programa Erasmus enriquece muchísimo a los estudiantes que lo cursan y a muchos otros estudiantes que se ven influenciados por los que llegan a su país.
A nivel académico, independientemente del nivel de dichas universidades, sí que tienen la posibilidad de enseñar con mayor facilidad asuntos locales. Por ejemplo, en mi caso he cursado una asignatura sobre periodismo local que me ha enseñado mucho sobre el periodismo en Poznan, la ciudad de Polonia donde estoy de Erasmus, así como de otras ciudades de los estudiantes de Erasmus de diferentes países que también están cursando esa asignatura.

2. ¿Qué aspectos crees que deben mejorarse en el Programa Erasmus?
Las becas son entregadas con posterioridad a la llegada al país, provocando un corte gigantesco de estudiantes que pueden disfrutar del Programa Erasmus, puesto que en primer lugar siempre, siempre es necesario que el estudiante se pueda costear los primeros meses y el viaje.
También es importante ser más claro con qué tipo de papeles son necesarios para que los asuntos relacionados con la beca estén en regla. Pese a que en muchos sentidos la ayuda de los coordinadores del centro de origen es magnífica, en otros aspectos hay asuntos que ni ellos ni los responsables del centro destino parecen tener claro. No obstante, es una pega menor orientada a la poca información en las webs oficiales sobre el documentado necesario para las distintas becas ofertadas, ya que es de agradecer la inestimable ayuda de los coordinadores.

3. ¿Llega la cuantía de la beca para sufragar los gastos de tu estancia en ese país? ¿Cómo podría mejorarse?
Depende totalmente del país. En mi caso, Polonia es un país barato y creo que me será posible costearme los gastos de estancia con el dinero recibido. Sin embargo, otros países sí reciben una cantidad insuficiente para sufragar los gastos y, a priori, no se me ocurre ninguna solución fácil.

4. ¿Cuáles son las diferencias culturales y de costumbres entre España y el país en que estudias que más te han llamado la atención?
Puede parecer algo trivial, pero el respeto que los polacos tienen por los semáforos no es comparable con el que tenemos los españoles: como peatones siempre esperan a que esté en verde para cruzar la carretera. Esto es así porque la policía multa con mucha facilidad a aquellos que hacen lo contrario. Me da una ligera idea de las costumbres del país, muy respetuoso a la par que conservador en algunos asuntos y, no obstante, muy anticuado e irrespetuoso al tiempo que conservador en otros mucho más aparentemente importantes.
También son una lección de superación. Los cementerios con tumbas de la Segunda Guerra Mundial son muy normales en cada ciudad y los ciudadanos las conmemoran con muchísima asiduidad.

5. ¿Cuáles son las principales dificultades que has encontrado al llegar al país de destino?
Aprender lo básico del idioma polaco para poder comunicarme con aquellos con quien sea necesario: taxis, supermercados…

6. ¿Qué destacarías del sistema universitario del país en que estudias?
Desconozco cuánto de lo que considero interesante y destacable pertenece al programa de Erasmus de Poznan y cuánto al propio sistema educativo de Poznan o Polonia.
La libertad que el profesorado parece tener para elegir la forma de evaluar al estudiante es lo que más me ha gustado comparándola con mi experiencia en Málaga. Aquellas asignaturas mayormente teóricas que se ven más beneficiadas de un sistema de evaluación por examen escrito son evaluadas así, sin necesidad de incluir ninguna parte práctica con un trabajo que podría no beneficiar a la asignatura y robar tiempo para otras o esa misma. En Málaga he tenido muchos casos donde una asignatura fundamentalmente teórica ha sido coevaluada por un trabajo práctico que únicamente consistía en la investigación de un tema, a elegir por el alumno, relacionado con el material teórico: trabajos siempre cortados por el mismo patrón que tienen más interés como tutorial de investigación académica que para las propias asignaturas en las que se embarcan.
No obstante, en Poznan – una vez más, incido en que es mi experiencia dentro de las asignaturas del programa Erasmus - el profesorado es libre de examinar únicamente con un examen o únicamente con un trabajo escrito. Así como de hacerlo con alguna actividad práctica; por ejemplo, la grabación de un programa audiovisual que tuvimos que realizar para una de las asignaturas.

7. ¿Te has introducido en instituciones y organismos del país de acogida? ¿Por qué?
Me inscribí en la ESN, la Erasmus Student Network, que ofrece servicios a los estudiantes para conocer la ciudad y viajes para visitar otros lugares cercanos, así como descuentos en tiendas de ropa o bares de Poznan. Me inscribí en mayor medida por esos descuentos, pero finalmente no he utilizado la tarjeta que daban con la inscripción: la perdí durante la primera semana que estuve aquí.

8. ¿En qué crees que te ayudará el Programa Erasmus en tu formación universitaria, profesional y personal?
Mi destreza con el inglés es muy superior a la que tenía cuando llegué aquí.
También he aprendido bastantes cosas respecto a distintos mercados cinematográficos de Europa y cómo se utilizan los sets de rodaje en Polonia. Son conocimientos muy específicos pero que hubiera sido complicadísimo aprender en España.

9. ¿Has aprendido la lengua al nivel que esperabas? ¿Por qué?
Esperaba algo más porque creía que los polacos tendrían un mayor nivel de inglés. Finalmente, los jóvenes estudiantes sí tienen mucho mejor inglés que en España, pero en los establecimientos y entre las personas con mayor edad es difícil encontrar alguien que sepa ese idioma.
He aprendido algo de polaco, pero dada su dificultad he desistido para centrarme en las asignaturas que estoy cursando.

10. Sé autocrítico contigo mismo e indica algún aspecto que piensas que podrías haber aprovechado mejor en tu estancia en la Universidad en la que estás de Programa Erasmus.
Podría haber aprendido más polaco, puesto que esta es la mejor oportunidad que tengo para aprender esta lengua. El propio centro ofrecía un curso gratuito para ello, pero finalmente coincidió con otras asignaturas y tuve que dejarlo; pese a que desde momento podría haber continuado por mi propia cuenta.

La Universidad Adam Mickiewicz se encuentra en la localidad de Poznan, situada en la región de Gran Polonia, de la que es capital. La ciudad tiene una población de unos 565 mil habitantes, es considerada cuna de la nación polaca y una de las más más antiguas de todo el país. Al igual que toda Polonia, Poznan ha sufrido las vicisitudes históricas y bélicas que la han hecho pertenecer durante más de un siglo a Prusia y al Imperio Alemán hasta la Primera Guerra Mundial, sufrir los devastadores efectos de la ocupación nazi durante la Segunda Guerra Mundial y la represión soviética durante la Guerra Fría.
La Universidad Adam Mickiewicz, anteriormente conocida como Universidad de Poznan, fue fundada en 1919, es una de las mayores de Polonia y recibe su nombre actual de un poeta polaco. Cuenta con más de 26000 estudiantes, unos 680 profesores y 15 facultades.