miércoles, 20 de diciembre de 2017

Erasmuseando, con Miguel Espinosa Cabezas

Erasmuseando es una sección en la que nos acercamos, a través de un cuestionario, a estudiantes que se encuentran de Erasmus en otros países para conocer sus puntos de vista sobre el Programa Erasmus, sobre el lugar que los ha acogido y sobre sus propias vivencias.
En esta ocasión, nuestra protagonista es Miguel Espinosa Cabezas, estudiante del Grado de Física en la Universidad de Sevilla, que desarrolla su Programa Erasmus en la Università degli studi di Torino, en Italia.

1. En tu opinión, ¿por qué es importante el Programa Erasmus?
Pienso que el Programa Erasmus es una oportunidad única; nos da la posibilidad a miles de estudiantes de irnos a otro país, de abrirnos, para muchos de nosotros por primera vez, a un mundo cada vez más globalizado. No me refiero solo al hecho de estudiar en otra facultad o en otro idioma, sino a conocer otras formas de pensar, a solucionar los problemas por ti mismo. En definitiva, madurar y crecer como persona.

2. ¿Qué aspectos crees que deben mejorarse en el Programa Erasmus?
El Programa Erasmus está muy bien organizado. Yo estudio en la Universidad de Sevilla, donde todo el proceso de elección y aceptación de la beca Erasmus es por vía telemática, de forma que puedes seguir el proceso desde cualquier lugar de manera sencilla.
Donde creo que el Programa Erasmus debe mejorar, y donde más problemas he tenido, es en todo lo relacionado con la facultad de acogida. Por ejemplo, a la hora de realizar el Learning Agrement, que no es más que un acuerdo de estudios entre ambas universidades para que, el finalizar la estancia, te reconozcan los créditos en la universidad de origen.
Por otro lado, al solicitarse con un año de antelación, muchas facultades no tienen publicados los horarios del siguiente curso académico, por lo que escoger las asignaturas de forma que no se pisen unas con otras es bastante complicado, de forma que es muy probable que tengas que modificarlo varias veces durante tu estancia Erasmus.
Otro punto donde personalmente creo que se debería mejorar es en la ayuda a la búsqueda de vivienda. Esto depende mucho del país en el que se desarrolle el Programa Erasmus, ya que hay universidades que sí proporcionan ese apoyo, llegando incluso a buscar el alojamiento a partir de unas premisas que tú das. Pero por otro lado hay universidades que simplemente no hacen nada, como es mi caso.

3. ¿Llega la cuantía de la beca para sufragar los gastos de tu estancia en ese país? ¿Cómo podría mejorarse?
La cuantía de la beca varía mucho según el país en el que solicites el Programa Erasmus y la Comunidad Autónoma donde realices tus estudios. Pero de ningún modo la beca cubre todos los gastos de la estancia.
Las becas Erasmus son las primeras que el Ministerio y la Comunidad Autónoma tramitan, de modo que su resolución suele ser rápida, aunque el ingreso de la cuantía tarda un poco más. En mi caso, en el mes de agosto me aprobaron la beca, pero no fue hasta el mes de octubre cuando me llegó la cuantía de la beca del Ministerio de Educación y en noviembre la de la Junta de Andalucía.
Uno de los puntos que en mi opinión se podría mejorar es que al llegar al país de acogida debes realizar un desembolso económico importante, que debes asumir sin ningún tipo de ayuda o beca. Pienso que se podría facilitar un porcentaje de la beca en el momento que te la conceden, para afrontar los gastos iniciales.
Aclarar también que el 80% de la cuantía se transfiere en los primeros meses. Y que el otro 20% se recibe una vez terminado el Programa Erasmus y entregados todos los documentos que corroboran tu estancia en el país de acogida.

4. ¿Cuáles son las diferencias culturales y de costumbres entre España y el país en que estudias que más te han llamado la atención?
Yo estoy desarrollando el Programa Erasmus en Turín, Italia, de modo que las diferencias culturales entre ambos países son pequeñas.
A pesar de ellos sí he encontrado varias diferencias entre ambos países. En Italia es muy común tomar acqua frizzante (agua carbonatada). En más de una ocasión, al pedir en un restaurante o en un supermercado una botella de agua, te la traen carbonatada, llevándote una “desagradable” sensación cuando tomas un trago. Por otro lado, y aunque parezca un tópico, hay mucha más diversidad de quesos y tipos de pasta que en España.
Otro aspecto que me chocó al llegar fue el horario. Tiene un horario europeo, bastante diferente al que estoy acostumbrado en Andalucía. Los turineses almuerzan a las 13:00 horas y cenan a las 19:00 - 20:00. Además, la mayoría de comercios cierran antes de las 19:00.

5. ¿Cuáles son las principales dificultades que has encontrado al llegar al país de destino?
Cuando te mudas a otro país siempre encuentras algunas dificultades. En mi caso, por suerte, fueron muy pocas. La de mayor dificultad, y la que nunca olvidaré, fue encontrar alojamiento. Turín es una de las ciudades donde es más complicado buscar vivienda en toda Italia. Los primeros días estuvieron llenos de nervios, y los pasé de inmobiliaria en inmobiliaria.
El idioma suele ser otra dificultad, los primeros días no te enteras de nada. Pero al cabo de un par semanas te haces con él.
Pasados los primeros días de adaptación, no he encontrado ninguna otra dificultad. Además, siempre que tienes algún pequeño problema al entregar un papel, inscribirte en un examen o simplemente encontrar algo en el supermercado, hay gente dispuesta a ayudarte.

6. ¿Qué destacarías del sistema universitario del país en que estudias?
El sistema universitario italiano es diferente al español. Por ejemplo, el Grado en Física se divide en trimestres, no es cuatrimestres como estamos acostumbrados en España. Lo que hace que las clases estén más condensadas. La duración de una de ellas en la Universidad de Sevilla es de una hora mientras en Turín es de dos horas.
Los exámenes de las asignaturas son orales. En determinadas asignaturas hay examen escrito y oral. En este tipo de exámenes debes responder a diversas preguntas del profesor apoyándote en el uso de la pizarra. En algunos casos, el resto de compañeros están presentes, y en otros casos, no.
Un trámite que no estaba acostumbrado a realizar en España es la necesitad de inscribirte en un examen para poder realizarlo.

7. ¿Te has introducido en instituciones y organismos del país de acogida? ¿Por qué?
Actualmente no estoy en ningún organismo o institución. En el tiempo que llevo viviendo en Turín, no he encontrado ningún organismo en el que esté interesando o que me proporcione la posibilidad de unirme a él.

8. ¿En qué crees que te ayudará el Programa Erasmus en tu formación universitaria, profesional y personal?
Irte de Erasmus significa salir de tu zona de confort; en mi caso ha significado vivir de forma totalmente independiente por primera vez. Significa abandonar las comodidades de tu hogar, ya no te rodearán tus padres ni tu familia, deberás aprender a valerte por ti mismo y solucionar por tus propios medios tus problemas.
Además, en la universidad a la que viajas, impartirán asignaturas de diferentes maneras, a la vez que asistirás a materias que no existen en España y con metodologías distintas a las que estás acostumbrado.
Todo esto hace que abras tu mente, que te hagas mucho más eficiente, que cojas destreza a la hora de solucionar problemas, que seas más empático, etc. Habilidades que toda empresa, sea cual sea su ámbito laboral, busca en los jóvenes que salen de la universidad.
En el ámbito personal, conocerás a muchas personas. Algunos con la misma forma de pensar que tú y otros muchos con formas de pensar totalmente diferentes. Convivirás con gente de distintos países, de diferentes culturas, con costumbres que al principio verás como extrañas pero que acabará al final tomando como tuyas.
 Personalmente, he conocido a personas maravillosas en estos últimos tres meses que, a día de hoy, considero imprescindibles en mi vida. Son mi segunda familia.
Recomiendo al 100% el Programa Erasmus; hay una frase que me gusta mucho, que dice: Erasmus no es un año en tu vida, sino una vida en un año.

9. ¿Has aprendido la lengua al nivel que esperabas? ¿Por qué?
Sinceramente, no. Cuando hablaba con mi familia y amigos antes de venir, siempre les decía que me iba a poner a estudiar italiano las primeras semanas. Y que después de un mes solo hablaría italiano. Y no lo he cumplido.
Aunque intento relacionarme con italianos, la gran mayoría de mis amigos son españoles. Mi compañero de piso también lo es. Por lo que al final acabas hablando todo el día castellano.
Y, debo ser sincero, tampoco me he puesto a estudiar en serio italiano aún. Al vivir en Italia durante este tiempo y tener que comunicarme en la facultad, en una tienda o con mis compañeros de prácticas, he aprendido italiano, pero no al nivel que quiero.
Prometo aquí, y así me pongo presión, estudiar y volver a España con un buen nivel de italiano.

10. Sé autocrítico contigo mismo e indica algún aspecto que piensas que podrías haber aprovechado mejor en tu estancia en la Universidad en la que estás de Programa Erasmus.
Aún no llevo mucho tiempo aquí y no me ha dado tiempo a conocer bien cómo funciona la facultad. Pero dicho esto, es verdad que podría haberme inscrito en algún tipo de curso o actividad que organice la universidad para integrarme y conocer a más gente de aquí.

La Università degli studi di Torino se encuentra ubicada en Turín, importante centro cultural y de negocios del norte de Italia, capital de la región de Piamonte, cuyo área metropolitana cuenta con una población de más de dos millones de habitantes y una extensa historia de más de dos mil  años que comienza con su fundación por los celtas y continúa con romanos, bárbaros, bizantinos, lombardos y francos; posteriormente, como capita del Ducado de Saboya, forma parte del Sacro Imperio, de Francia y paréntesis de independencia, hasta que a mediados del siglo XIX, por último, lidera la unificación del Reino de Italia.

La Università degli studi di Torino es una de las más antiguas de Europa, fundada en 1404. Está compuesta por 12 facultades y 55 departamentos universitarios y en ella estudian cerca de 70 mil alumnos. Entre los más conocidos a lo largo de la historia, cabe destacar al propietario de FIAT, Gianni Agnelli, al filósofo y escritor Umberto Eco, a los premios Nobel en medicina Renato Dulbecco y Salvador Luria, al matemático Giuseppe Peano o al físico Amedeo Avogadro.



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