miércoles, 9 de marzo de 2016

Una maestra cordobesa en Estonia, por Sara Nevado Nevado

Una maestra cordobesa en Estonia, por Sara Nevado Nevado, maestra de Inglés del CEIP Juan Alfonso de Baena, en Baena.

El curso 2014/2015 fue un curso escolar diferente para  mí, me decidí a formar parte del Servicio de Voluntariado Europeo, que se enmarca dentro del programa Erasmus+.
Me gusta viajar y me gusta la educación y me atrevería a decir que la Educación Comparada. He tenido la suerte de conocer distintos sistemas educativos por medio de becas y voluntariados, como pueden ser el británico, el francés y el guatemalteco. Pero nunca había estado en el norte de Europa, una cultura tan distinta a la española, tanto por su historia, folclore e idioma. Por ello la idea de ir a Estonia me atraía muchísimo.
Aún así en un primer momento me planteé muchas preguntas ¿Por qué salir de España como voluntaria? ¿Por qué Estonia como destino? ¿Por qué ahora? Las respuestas las tuve muy claras desde el primer momento. El Servicio de Voluntariado Europeo (S.V.E.) es un programa en el que pueden participar jóvenes de toda Europa desde los 18 hasta los 30 años. Yo estaba ya en el límite de edad. Por tanto, era ahora o nunca. También tenía que tener en cuenta que salir de la zona de confort cuesta más trabajo a medida que pasan los años.
El Servicio de Voluntariado Europeo consiste en realizar una labor en Europa de manera altruista, los jóvenes deben elegir el campo en el que quieren participar, bien sea en proyectos relacionados con el medio ambiente, discapacidad, educación,… Obviamente, yo al ser maestra me decanté por buscar proyectos en internet relacionados con educación. Es por ello que tuve la suerte de encontrar un colegio-instituto en Estonia que requerían a una persona para trabajar junto con la orientadora del centro y apoyar a las profesoras de inglés. También colaboré varios meses en un instituto como auxiliar en las clases de español.
El proceso de selección fue el siguiente: enviar una carta de motivación y el currículum vitae adaptada al proyecto, todo ello en inglés, posteriormente me hicieron una entrevista por medio de Skype y al cabo de una semana me comunicaron que había sido seleccionada. Trabajaría en Audru, en un colegio en la región de Pärnu, al oeste del país.
¿Qué cubre este proyecto? El vuelo de ida y vuelta, dinero de bolsillo y manutención (la cantidad depende del país), clases del idioma, seguro médico y jornadas educativas sobre Europa, liderazgo juvenil, voluntariado,…
Ese fue el primer paso que realicé, principalmente burocrático, tanto con el programa Erasmus+ como con la Consejería de Educación.
Mi estancia fue de nueve meses, de septiembre hasta junio. En todo ese tiempo aprendí lo diferente que es el norte de Europa con respecto a España, las costumbres, el folclore, la historia, el carácter de la gente y, por supuesto, la manera de trabajar en las aulas.
¿Qué es lo que más me sorprendió durante mi estancia?
Comprender que la historia es reciente, que padecieron la Segunda Guerra Mundial y cuarenta años de dictadura comunista, que aún perdura en el recuerdo y la vida cotidiana. Su integración en Europa desde el año 2004 y cómo el consumismo y el estilo de vida capitalista se va adentrando en su cultura. Y cómo ha cambiado sin parar la legislación en educación, desconcertando al profesorado, presionando al alumnado con las exigencias por la obtención de buenos resultados, por los recortes y cierres de centros en las áreas rurales, cómo la filosofía educativa está cambiando, de ser un servicio a usuarios a sentir que el alumnado se está convirtiendo en clientes,…
No obstante, podemos destacar que se encuentra entre los diez mejores del mundo, teniendo en cuenta el informe PISA. No existe prácticamente abandono escolar y gran parte del alumnado cursa estudios de bachillerato, con una duración de tres años.
Los docentes tienen buena reputación social, pero los sueldos son muy bajos. Por lo que me comentaron maestros/as y profesorado de secundaria es que se resignan a la situación en la que se encuentran en la actualidad, que el conjunto de la sociedad tiene que trabajar duro para levantar el país y que los sacrificios del presente ayudarán a tener un futuro próspero. Para ello utilizan como modelo a la vecina Finlandia, por lo que  están introduciendo una metodología más dinámica y el trabajo por proyectos en el aula.
No hay paga extra de ningún tipo, no cobran el día que faltan al centro escolar por enfermedad y el proceso de selección es parecido a la empresa privada, son seleccionados dependiendo de su currículum y pueden ser despedidos si no realizan correctamente la labor por la que han sido contratados, aunque esto no ocurre a menudo. Los centros educativos pertenecen a la municipalidad, las instalaciones se alquilan por las tardes y fines de semana y los equipos directivos son seleccionados también por los ayuntamientos.
Me llamó mucho la atención que Educación Primaria comienza con siete años. Previamente, de 2 a 6 años están en la guardería, donde se trabaja principalmente la socialización: juegan, duermen, manipulan, dejando para cuando están maduros  la lecto-escritura y el cálculo. Cuando comenté que en España con tres años se comienza a escribir me dijeron que por qué no se enviaban a los/as niños/as directamente a la Universidad, ironía que me resultó muy cómica.
A partir del cuarto curso (sería quinto curso en España) tienen asignaturas que las llaman para el desenvolvimiento de la vida diaria, como el trabajo con la madera, para lo que hay en los colegios una carpintería, talleres de cocina, costura y cerámica. Por lo visto en todo el norte de Europa tiene incorporados estos aprendizajes. Por supuesto hicimos talleres de recetas españolas, tanto con el profesorado como con el alumnado, hicimos tortilla de patatas, ajo blanco, torrijas,…
Con respecto al aprendizaje de los idiomas es increíble como habla inglés casi todo el mundo; por supuesto, también estudian ruso y pueden elegir en secundaria entre francés, alemán o español.
Debo precisar que en Estonia hay una gran diversidad de centros educativos, el estado da muchas facilidades para crear centros Waldorf, alternativos, privados o concertados.
Sí he de decir que lo que más trabajo me costó de mi estancia fue la adaptación al clima y a las pocas horas de sol. Desde noviembre hasta febrero anochecía a las tres de la tarde y no volvíamos a ver el sol hasta las nueve de la mañana. Me recetaron vitamina D, para hacer más llevadero este periodo. Esos meses comprendí la relación que hay entre los caracteres y el sol. La gente es muy cerrada en el norte, no abren las puertas de sus casas y corazones hasta que no ha pasado bastante tiempo y lo que es cierto es que quien tiene un amigo del norte ya lo tiene para siempre.
Para que los niños aprendan a desenvolverse en su arduo hábitat se llevan a cabo acampadas parecidas a los Boy Scouts, supervivencia en la naturaleza, aprender a pescar de forma rudimentaria, a cruzar ríos helados… A su vez es obligatorio, a partir del segundo curso, aprender a nadar. Van con los tutores desde el colegio a piscinas municipales. Qué duda cabe que la cultura de sauna también es muy importante para ellos, sirve para socializarse y disfrutar de una manera agradable del oscuro invierno.
En general, los niños son educados como un ser íntegro, se pretende desde la casa y el colegio que sean independientes y respetuosos. Podíamos encontrar niños de siete u ocho años cogiendo el autobús para ir al colegio, y en las guarderías se ponían la ropa de abrigo casi sin ayuda con tres años. Aún así las maestras me comentaban que están observando que año tras año son más dependientes e infantiles.
Como detalle decir que a la entrada de los colegios e institutos hay habitaciones donde el alumnado se cambia de zapatos, utilizando unos más cómodos en el edificio. La cultura del pie allí es diferente, no hay tanto prejuicio como aquí en España, allí se quitan los zapatos en clases e incluso en los autobuses en distancias largas, se tocan los pies, y se masajean con los calcetines puestos. Como anécdota contaré que en una de mis primeras clases observé cómo algunos niños se quitaban los zapatos y se tocaban los pies, ponían los pies debajo de las nalgas, y se relajaban en la silla, hecho que  consideré como una falta de educación, lo comuniqué a la tutora y riéndose me dijo que debía estar contenta, que eso transmitía que los/as niños/as estaban a gusto y tranquilos en mi clase, disfrutando. ¡Qué diferentes somos y qué bien me sentí al saber esto!
Una observación que nos une a ambos países podría ser que después de tantos esfuerzos por parte del profesorado y del alumnado por obtener titulaciones superiores y una buena calidad educativa, la mayor parte de los titulados estonios, sobre todo, arquitectos, ingenieros y médicos emigran hacia Finlandia, Noruega o Suecia para encontrar un futuro mejor. Siendo catastrófico para un país de tan solo un millón trescientas mil personas. Espero seguir en contacto con los profesores, ahora amigos, que allí tengo, para saber cómo ha cambiado el país y el sistema educativo dentro de unos años.
Para concluir me gustaría decir que este tipo de experiencias enriquecen muchísimo, se aprende tanto a nivel personal como profesional. Pienso que como docentes y en un mundo tan globalizado es necesario aprender del vecino, analizar nuestra realidad e introducir los cambios en nuestras aulas que consideremos oportunos para mejorar.
Animo a todos/as los maestros/as y profesores/as a que aprovechen las ventajas que el proyecto Erasmus+ nos ofrece. Y, por supuesto, animo a visitar Estonia, que sin duda es un país que no decepcionará a nadie, por su naturaleza llena de pantanos, muy diferentes a los nuestros, de donde se obtiene la turba. Su capital, Tallín, posee uno de los cascos medievales más bonitos de Europa. Su diversidad folclórica es una de las más extensas del mundo en cuanto a canciones corales y danzas populares.
Durante este curso escolar el proyecto continúa, estamos llevando a cabo en mi centro de trabajo, el CEIP Juan Alfonso de Baena (Baena), con 6º curso un intercambio con el alumnado estonio. Se intercambian cartas, e-mail, videos, información sobre Baena y España, todo ello en inglés. El alumnado está muy ilusionado y motivado con el proyecto.

1 comentarios:

Tomas Redondo Nevado dijo...

Muy lúcido, Sara. Me ha encantado leerlo. Besos

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