martes, 27 de enero de 2015

Erasmuseando, con Jesús Márquez García

Erasmuseando es una sección en la que nos acercamos, a través de un cuestionario, a estudiantes que se encuentran de Erasmus en otros países para conocer sus puntos de vista sobre el Programa Erasmus, sobre el lugar que los ha acogido y sobre sus propias vivencias.
En esta ocasión, nuestro protagonista es Jesús Márquez García, estudiante del Grado de Comunicación Audiovisual en la Universidad de Málaga, que desarrolla su Programa Erasmus en la Universidad Adam Mickiewicz de Poznan, en Polonia.

1. En tu opinión, ¿por qué es importante el Programa Erasmus?
Por la experiencia en el extranjero. No creo que lo más importante sea el nivel de las universidades del exterior, puesto que no todas las ofertadas tienen por qué ser superiores a tu centro de origen; pero sí tienen todas algo que ofrecer en un sentido cultural.
Entender otras culturas, aprender idiomas, comprender cómo funcionan otros países… El intercambio cultural producido por el Programa Erasmus enriquece muchísimo a los estudiantes que lo cursan y a muchos otros estudiantes que se ven influenciados por los que llegan a su país.
A nivel académico, independientemente del nivel de dichas universidades, sí que tienen la posibilidad de enseñar con mayor facilidad asuntos locales. Por ejemplo, en mi caso he cursado una asignatura sobre periodismo local que me ha enseñado mucho sobre el periodismo en Poznan, la ciudad de Polonia donde estoy de Erasmus, así como de otras ciudades de los estudiantes de Erasmus de diferentes países que también están cursando esa asignatura.

2. ¿Qué aspectos crees que deben mejorarse en el Programa Erasmus?
Las becas son entregadas con posterioridad a la llegada al país, provocando un corte gigantesco de estudiantes que pueden disfrutar del Programa Erasmus, puesto que en primer lugar siempre, siempre es necesario que el estudiante se pueda costear los primeros meses y el viaje.
También es importante ser más claro con qué tipo de papeles son necesarios para que los asuntos relacionados con la beca estén en regla. Pese a que en muchos sentidos la ayuda de los coordinadores del centro de origen es magnífica, en otros aspectos hay asuntos que ni ellos ni los responsables del centro destino parecen tener claro. No obstante, es una pega menor orientada a la poca información en las webs oficiales sobre el documentado necesario para las distintas becas ofertadas, ya que es de agradecer la inestimable ayuda de los coordinadores.

3. ¿Llega la cuantía de la beca para sufragar los gastos de tu estancia en ese país? ¿Cómo podría mejorarse?
Depende totalmente del país. En mi caso, Polonia es un país barato y creo que me será posible costearme los gastos de estancia con el dinero recibido. Sin embargo, otros países sí reciben una cantidad insuficiente para sufragar los gastos y, a priori, no se me ocurre ninguna solución fácil.

4. ¿Cuáles son las diferencias culturales y de costumbres entre España y el país en que estudias que más te han llamado la atención?
Puede parecer algo trivial, pero el respeto que los polacos tienen por los semáforos no es comparable con el que tenemos los españoles: como peatones siempre esperan a que esté en verde para cruzar la carretera. Esto es así porque la policía multa con mucha facilidad a aquellos que hacen lo contrario. Me da una ligera idea de las costumbres del país, muy respetuoso a la par que conservador en algunos asuntos y, no obstante, muy anticuado e irrespetuoso al tiempo que conservador en otros mucho más aparentemente importantes.
También son una lección de superación. Los cementerios con tumbas de la Segunda Guerra Mundial son muy normales en cada ciudad y los ciudadanos las conmemoran con muchísima asiduidad.

5. ¿Cuáles son las principales dificultades que has encontrado al llegar al país de destino?
Aprender lo básico del idioma polaco para poder comunicarme con aquellos con quien sea necesario: taxis, supermercados…

6. ¿Qué destacarías del sistema universitario del país en que estudias?
Desconozco cuánto de lo que considero interesante y destacable pertenece al programa de Erasmus de Poznan y cuánto al propio sistema educativo de Poznan o Polonia.
La libertad que el profesorado parece tener para elegir la forma de evaluar al estudiante es lo que más me ha gustado comparándola con mi experiencia en Málaga. Aquellas asignaturas mayormente teóricas que se ven más beneficiadas de un sistema de evaluación por examen escrito son evaluadas así, sin necesidad de incluir ninguna parte práctica con un trabajo que podría no beneficiar a la asignatura y robar tiempo para otras o esa misma. En Málaga he tenido muchos casos donde una asignatura fundamentalmente teórica ha sido coevaluada por un trabajo práctico que únicamente consistía en la investigación de un tema, a elegir por el alumno, relacionado con el material teórico: trabajos siempre cortados por el mismo patrón que tienen más interés como tutorial de investigación académica que para las propias asignaturas en las que se embarcan.
No obstante, en Poznan – una vez más, incido en que es mi experiencia dentro de las asignaturas del programa Erasmus - el profesorado es libre de examinar únicamente con un examen o únicamente con un trabajo escrito. Así como de hacerlo con alguna actividad práctica; por ejemplo, la grabación de un programa audiovisual que tuvimos que realizar para una de las asignaturas.

7. ¿Te has introducido en instituciones y organismos del país de acogida? ¿Por qué?
Me inscribí en la ESN, la Erasmus Student Network, que ofrece servicios a los estudiantes para conocer la ciudad y viajes para visitar otros lugares cercanos, así como descuentos en tiendas de ropa o bares de Poznan. Me inscribí en mayor medida por esos descuentos, pero finalmente no he utilizado la tarjeta que daban con la inscripción: la perdí durante la primera semana que estuve aquí.

8. ¿En qué crees que te ayudará el Programa Erasmus en tu formación universitaria, profesional y personal?
Mi destreza con el inglés es muy superior a la que tenía cuando llegué aquí.
También he aprendido bastantes cosas respecto a distintos mercados cinematográficos de Europa y cómo se utilizan los sets de rodaje en Polonia. Son conocimientos muy específicos pero que hubiera sido complicadísimo aprender en España.

9. ¿Has aprendido la lengua al nivel que esperabas? ¿Por qué?
Esperaba algo más porque creía que los polacos tendrían un mayor nivel de inglés. Finalmente, los jóvenes estudiantes sí tienen mucho mejor inglés que en España, pero en los establecimientos y entre las personas con mayor edad es difícil encontrar alguien que sepa ese idioma.
He aprendido algo de polaco, pero dada su dificultad he desistido para centrarme en las asignaturas que estoy cursando.

10. Sé autocrítico contigo mismo e indica algún aspecto que piensas que podrías haber aprovechado mejor en tu estancia en la Universidad en la que estás de Programa Erasmus.
Podría haber aprendido más polaco, puesto que esta es la mejor oportunidad que tengo para aprender esta lengua. El propio centro ofrecía un curso gratuito para ello, pero finalmente coincidió con otras asignaturas y tuve que dejarlo; pese a que desde momento podría haber continuado por mi propia cuenta.

La Universidad Adam Mickiewicz se encuentra en la localidad de Poznan, situada en la región de Gran Polonia, de la que es capital. La ciudad tiene una población de unos 565 mil habitantes, es considerada cuna de la nación polaca y una de las más más antiguas de todo el país. Al igual que toda Polonia, Poznan ha sufrido las vicisitudes históricas y bélicas que la han hecho pertenecer durante más de un siglo a Prusia y al Imperio Alemán hasta la Primera Guerra Mundial, sufrir los devastadores efectos de la ocupación nazi durante la Segunda Guerra Mundial y la represión soviética durante la Guerra Fría.
La Universidad Adam Mickiewicz, anteriormente conocida como Universidad de Poznan, fue fundada en 1919, es una de las mayores de Polonia y recibe su nombre actual de un poeta polaco. Cuenta con más de 26000 estudiantes, unos 680 profesores y 15 facultades.

martes, 20 de enero de 2015

Programa José Saramago, por Víctor Pena

Programa José Saramago, por Víctor Pena Tejada, profesor de Lengua Castellana y Literatura del IES Odón Betanzos Palacios de Mazagón (Huelva).

Integrado en el Plan de Fomento del Plurilingüismo, el Programa “José Saramago” para la Implantación del Portugués como Segunda Lengua Extranjera funciona con carácter experimental desde el curso 2010-2011 en seis Institutos de Educación Secundaria: los IES González de Aguilar y Guadiana, de Ayamonte; Galeón y Padre José Miravent, de Isla Cristina; y El Sur y La Arboleda, de Lepe. A estos centros se añadieron durante el curso 2013-14 otros tres, ya en localidades más alejadas de “la Raya”(o “a Raia”), que es el nombre dado a la frontera entre España y Portugal por los habitantes de las poblaciones limítrofes a ambos lados de la misma. Dichos centros de incorporación más reciente son el IES Odón Betanzos Palacios, de Mazagón; el IES Christine Picasso, de Málaga, y el IES Valle del Azahar, de Cártama (también en la provincia de Málaga). Para el próximo curso se prevé la incorporación de nuevos centros en la ciudad de Huelva y su zona metropolitana (concretamente, en Corrales). Todos los centros participantes en este Programa cuentan con el apoyo de un auxiliar de conversación nativo y son considerados “centros de atención preferente” para la participación en programas educativos internacionales, agrupados desde el curso pasado en las “Acciones Clave” de Erasmus+.

martes, 13 de enero de 2015

Factores socio-culturales asociados a la implantación del bilingüismo educativo, por Jesús Rubio Jiménez

Factores socio-culturales asociados a la implantación del bilingüismo educativo, por Jesús Rubio Jiménez, orientador del IES Arcelacis de Santaella.

En las ciencias sociales hace tiempo que aprendimos a no desatender la influencia que determinados factores socio-políticos ejercen en las opiniones supuestamente asépticas y objetivas de científicos y técnicos (1). En 1929, por ejemplo, los expertos reunidos en la Conferencia de Luxemburgo sobre Bilingüismo en Educación describieron con detalle la nefasta influencia que el bilingüismo ejercía tanto en el desarrollo intelectual de los alumnos como en su capacidad lingüística y sus conocimiento escolares. Se aconsejaba por tanto evitar esta práctica o, a lo sumo, introducirla sólo en edades avanzadas. El psicólogo Miguel Siguan (2) ha llamado la atención sobre el peso que pudo tener en estas opiniones la situación histórica del congreso: un momento en el que los países europeos estaban implicados en el fortalecimiento de un sentimiento nacional basado en parte en la exaltación de las lenguas oficiales. Tras la II Guerra Mundial la cultura nacionalista europea dará paso a una tendencia internacionalista favorecida por la victoria de los aliados y la expansión del capitalismo globalizado. En este contexto, la pedagogía bilingüe va ganando adeptos hasta que hoy en día es considerada una metodología altamente enriquecedora para la educación y para el desarrollo de la persona.

martes, 30 de diciembre de 2014

Celebraciones navideñas

Como es habitual todos los años al finalizar el primer trimestre, los centros educativos se visten de ambiente navideño antes de irse de vacaciones. Nuestros contactos en varios colegios e institutos nos han hecho llegar un resumen de algunas de estas celebraciones:

miércoles, 17 de diciembre de 2014

Bilingüízate con Joaquín Sánchez

Bilingüízate es una sección en la que nos acercamos, a través de un cuestionario, a profesores, profesoras, padres y madres de alumnos de centros educativos bilingües o que se plantean serlo para que nos cuenten sus experiencias y opiniones sobre este Plan de Plurilingüismo.
En esta ocasión, nuestro protagonista es Joaquín Sánchez Ruiz, Profesor de Francés y Coordinador de Bilingüismo del IES Ulia Fidentia de Montemayor, centro bilingüe francés.

miércoles, 10 de diciembre de 2014

Hay hombres que luchan un día..., por Pepa Polonio Armada

Hay hombres que luchan un día..., por Pepa Polonio Armada, profesora de Geografía e Historia en el IES Ulia Fidentia de Montemayor.

...Hombres y mujeres. Otros llevamos toda la vida en primera línea, y ahí pensamos seguir mientras el cuerpo aguante. Somos Quijotes luchando contra molinos a sabiendas de que son molinos, aunque haya quien nos quiera convencer de que son gigantes.
Eso es lo que acordamos en el claustro de profesorado del IES Ulia Fidentia hace ya unos años, cuando establecimos como objetivos estratégicos, además del éxito escolar –qué menos para un centro docente- el trabajo por una ciudadanía global y la ética de los cuidados, en el más amplio sentido del concepto.

miércoles, 3 de diciembre de 2014

De maestros y el oficio de crear, por Salvador Camacho Pérez y Ana Mª Mendías Cuadros

Salvador Camacho Pérez es Doctor, Catedrático de Didáctica de Escuela Universitaria, Jubilado y Profesor Colaborador Extraordinario de la Universidad de Granada. Ana María Mendías Cuadros es Doctora, Maestra y Pedagoga. Ambos son miembros del Grupo de Investigación ICE de la Universidad de Granada.

Hay quienes ejercen la enseñanza como un vulgar medio de vida: se llaman docentes. Otros somos maestros, con toda la carga afectiva que incorpora el término. Los docentes se dedican a enseñar, poco o mucho; los maestros nos dedicamos a crear. Queda claro por qué queremos hablar del oficio de crear. El maestro valora su trabajo y exige que lo valoren, no descuida su preparación, quiere a sus alumnos, disfruta con ellos, se hace imprescindible. Para el buen maestro no hay paisaje comparable al de un aula sembrada de afecto, curiosidad e ilusión. Buena parte de lo que somos (y de lo que hubiéramos podido ser) se lo debemos a los maestros que, en unos casos nos han ofrecido el generoso aliento de sus enseñanzas y de su ejemplo y, en otros y para nuestra desgracia, nos han maniatado el alma y nos han quitado la ilusión por aprender.

Soy maestro. Mi entrega y mi amor a los alumnos pueden cambiar el mundo. Porque tengo el inmenso poder de labrar el futuro. Cuidadme para que no decaiga mi entusiasmo y siga sembrando en corazones y mentes la semilla del conocimiento y de la bondad.
Y una vez sentada la emoción, demos paso a la razón. ¿Qué crea y cómo crea el maestro, el profesor?
- Crea ilusión en el alma del estudiante. No basta con enseñar; no basta con enseñar a aprender: es preciso enseñar el placer de aprender. Sus clases subyugan porque concitan la atracción por la tarea y por el propio maestro. Ahí está el profesor que convence porque está convencido.
- Crea seguridad. Y no se rinde. Para ese profesor los problemas de clase son desafíos a su competencia profesional. Se enfrenta a ellos con determinación, pone en juego las técnicas aprendidas y el arte que inspira sus acciones. Es una mezcla de método, intuición y creatividad. Sabe que tiene que adaptarse al alumno desde la flexibilidad mental y la flexibilidad metodológica. Posee una personalidad equilibrada y, por ello, ofrece a los alumnos la certeza de unos comportamientos estables y seguros.
- Genera deseo de aprender.  Posee una admirable fuerza de persuasión, de modo que atrae fácilmente con sus palabras y con sus hechos. Impulsa, estimula, dosifica adecuadamente la crítica y la alabanza. Es consciente de que su palabra alentadora impulsa al alumno hacia el logro de grandes metas. Anima a los alumnos a ampliar sus horizontes más allá de los contenidos de una asignatura. Como buen profesional, mantiene una permanente tensión hacia su propio perfeccionamiento (sabemos que los profesores, a menudo tienen pocos recursos, capacidades u oportunidades para poder reflexionar sobre las dificultades que se encuentran en el ejercicio de su tarea). Es un  profesor actualizado, curioso, con deseos inagotables de saber cada vez más sobre sus propios alumnos y sobre sí mismo, sobre nuevas metodologías o nuevos recursos.
- Despierta curiosidad, afán por descubrir.  Es de mente abierta y creativa. Hace de la indagación una potente herramienta de aprendizaje. ¿Existe otra manera de interpretar lo que se nos ofrece como producto acabado y comúnmente admitido? A este profesor le importa verdaderamente que sus alumnos aprendan a plantear y resolver problemas.
- Facilita la adquisición del conocimiento. Te lo explicaré con palabras sencillas –dice– como se habla a los amigos, para que todo lo entiendas. En sus explicaciones de clase es un excelente comunicador científico: es preciso, es exacto, es claro. Genera necesidades intelectuales y las satisface. Transita desde el concepto, que es lo esencial, al término, que es lo convencional, no al revés. Le importa el significado de las cosas, su relación con otras cosas. No desea que el alumno recuerde más de lo necesario; quiere que comprenda, que valore, que desarrolle nuevas ideas. En definitiva, que construya un andamiaje de teoría y de práctica con el que convertirse, allá a lo lejos, en un profesional competente o, quizás, en un intelectual. Informa acerca de lo que es sustancial y de lo que es complementario. Encarga tareas plenamente justificadas por su valor didáctico y selecciona la metodología adecuada en función de los objetivos y competencias previamente formulados.
- Facilita la construcción del conocimiento. Es crítico y estimula a serlo. Posee elocuencia, y ello le permite iluminar el entendimiento de los alumnos con verdades desconocidas. Les alerta acerca del peligro que subyace en la sumisión ciega al pensamiento ajeno. Cree en la duda más que en la certeza.  Es un experto en el arte de preguntar. Sabe que si la ciencia está en la respuesta, el arte está en la pregunta. No evalúa, no ridiculiza, deja fluir libremente la interrogación sin cortapisas, sin bloqueos. Y sabe que la verdadera enseñanza comienza cuando el maestro pregunta, no cuando responde. Construye o reconstruye el conocimiento y permite construirlo.
- Crea las condiciones para que el alumno madure. No se lo da todo hecho. Lo que el alumno pueda hacer por sí mismo, hágalo; del resto se ocupará el profesor. Y aquí evidencia su capacidad para planificar con rigor las secuencias de un aprendizaje efectivo con guías primorosamente elaboradas que conducen al alumno inexorablemente al objetivo previsto. Para este maestro, sus alumnos son un orgullo porque son su obra.
- Crea unas redes de comunicación variadas y fluidas. Aprovecha las facilidades que otorgan los nuevos medios para intercambiar mensajes con distinta finalidad. Informa sobre resultados de trabajos o de exámenes, comenta incidentes de clase, agradece colaboraciones especiales.
- Genera sorpresa. La puerta del aula separa dos mundos: fuera, el de lo cotidiano y, quizás, la rutina; dentro, la frescura de lo inesperado. La rutina genera ambientes de desmotivación y, por eso, el maestro sorprende con nuevos enfoques, con nuevas metodologías, con novedosas interpretaciones. Cuando despliega sobre su mesa los útiles de trabajo, los alumnos saben que de aquella chistera saldrá, al menos, un conejo.
- Crea un clima relajado y abierto. Para una enseñanza aburrida no hace falta un maestro; basta con un docente (ya nos entienden). Existen relaciones educativas que enriquecen, que permiten crecer, que fomentan la autonomía y la responsabilidad y otras que disminuyen y que generan dependencia. Todo profesor sabe que una relación dominante o restrictiva proporciona experiencias de aula de menor calidad que una de tipo democrático donde los intercambios son frecuentes y donde predomina el respeto y el sentimiento de la tarea compartida. .
Es, en resumen, un creador de ilusión, de saberes, de métodos, de seguridad, de confianza. Y nosotros nos identificamos con él.

miércoles, 26 de noviembre de 2014

Erasmuseando, con Álvaro Zafra

Erasmuseando es una sección en la que nos acercamos, a través de un cuestionario, a estudiantes que se encuentran, gracias a algún programa de intercambio, en universidades de otros países para conocer sus puntos de vista sobre estos planes de estudios en el extranjero, sobre el lugar que los ha acogido y sobre sus propias vivencias.
En esta ocasión, nuestro protagonista es Álvaro Zafra Repiso, estudiante de Economía y Negocios Internacionales de la Universidad de Alcalá, que desarrolla su programa de intercambio en la Universidad de Southern Mississippi, en los Estados Unidos.

miércoles, 19 de noviembre de 2014

Binlingüízate con Mª Dolores Gil

Bilingüízate es una sección en la que nos acercamos, a través de un cuestionario, a profesores, profesoras, padres y madres de alumnos de centros educativos bilingües o que se plantean serlo para que nos cuenten sus experiencias y opiniones sobre este Plan de Plurilingüismo.
En esta ocasión, nuestra protagonista es Mª Dolores Gil Calero, Profesora de Inglés y Directora del IES Inca Garcilaso de Montilla.

martes, 11 de noviembre de 2014

¿Tratamiento A o B?, por Antonio Soriano Márquez

¿Tratamiento A o B?, por Antonio Soriano Márquez, Licenciado en Psicología por la Universidad de Granada, Psicólogo del Instituto Provincial de Bienestar Social de Córdoba y padre.

Quisiera plantearle el siguiente supuesto: imagínese que usted o un familiar es atendido en un hospital y allí, tras hacerle una serie de pruebas diagnósticas, le informan de que sufre una enfermedad que llamaremos X. Dicha enfermedad X puede ser tratada con 2 tipos de tratamientos, A y B, y que es usted el que debe elegir uno de ellos. Del tratamiento A, si bien se viene utilizando durante 50 años, no existen estudios científicos que hayan demostrado su eficacia, aunque esto no ha impedido que muchos médicos defiendan su utilización, a pesar de que las estadísticas sobre la enfermedad X muestren una evolución poco o nada favorable al aplicarse dicho tratamiento. Por otro lado, está el tratamiento B, cuya eficacia sí viene avalada por numerosos estudios científicos controlados, además de estar dando unos resultados claramente superiores a los del A, pero no hay tantos facultativos que sepan administrarlo, siendo por tanto de menor aplicación por esa falta de personal cualificado y por su menor grado de conocimiento.
¿Cuál elegiría?
Si en vez de tratamientos médicos, estuviéramos hablando de métodos educativos,  ¿cuál elegiría? O más directamente, ¿cuál suele elegir en su práctica docente? ¿A o B?